Acoso laboral

Acoso laboral

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¿Qué es el acoso? Es querer hundir anímicamente a una persona a través de la indiferencia y el miedo, se la trata de inútil. Es un ataque contra su salud mental. El perfil de la persona acosadora sería: baja autoestima, cobarde y vaga.

Como es vaga, no hace ningún esfuerzo en mejorar su autoestima y para compensarlo, intentar empeorar la de los demás trabajadores. Básicamente lo hace por dos motivos: por miedo a perder su cargo y por envidia.

– ¿Cómo afecta a la víctima? Sufre ansiedad e insomnio. En consecuencia, no puede descansar y se vuelve irritable. En algunos casos, puede llegar a abusar de los psicofármacos y del alcohol. Lo hará para desconectar y evadirse mentalmente de su realidad.

– ¿Pero a qué trabajador se acosa, porque no todos lo sufren? Se ataca al buen trabajador, al que sobresale y pueda ser un rival.

Cuando el acosador es un responsable o encargado, el motivo es el miedo. No soporta la idea de que la víctima pueda arrebatarle el cargo. En contrapartida, cuando el acosador es o son los compañeros, el motivo es la envidia. No soporta que alguien trabaje mejor que él, (esto conlleva trabajar más, de cara al jefe).

Con esta explicación quiero que entiendas que hay dos tipos de acoso: el vertical y el horizontal. El primero va desde el responsable hacia el empleado y el segundo, se da entre compañeros. Es lineal y es el peor de los dos porque que se añaden los sentimientos de odio, rabia y asco. No hay ningún beneficio económico, sólo la satisfacción del ego.

* El vertical: el motivo principal es la incompetencia de los cargos intermedios (responsables y encargados) no saben dar órdenes. Han obtenido el cargo a dedo. Son amigos o familiares de algún miembro de la dirección o porque llevan mucho tiempo en la empresa. Hacen muy bien el trabajo, pero no saben liderar. Aquí es donde radica el problema, gente incompetente dirigiendo el equipo.

Con esta afirmación lo entenderás mejor. Un burro hace tonterías, ¿no? entonces, un incompetente hace incompetencias. ¡Así de simple!

Por parte de la dirección no es muy habitual acosarte porque sabe que si lo hace, como represalia, harás mal el trabajo y por lo tanto, dejará de facturar (conspiración). La gran mayoría de las veces no se entera hasta que pides la cuenta y luego, por mucho que te quieran subir el sueldo para que no te vayas, te niegas en rotundo y tu respuesta es: “O se va el responsable o me voy yo”

El motivo de la incompetencia por parte de los responsables es que no conocen la diferencia entre ser el líder y ser el jefe. Como responsable eres el líder y eso significa ser empático. Dar ejemplo y hablar siempre en plural (estamos facturando o no estamos facturando). Sin embargo, el jefe habla en singular (estoy facturando o no estoy facturando).

El jefe (la dirección) motiva a los empleados con dinero y el líder lo hace con emociones. Reforzando la conducta con premios, tan básicos como dando permiso al empleado para que se vaya un poco antes o que empiece un poco más tarde. También puede ser con una sonrisa o unas palabras bonitas como por ejemplo: bien hecho, buen trabajo, continúa así, etc. Pero claro, eso no lo hacen porque tienen miedo a perder su cargo. Piensan, si yo he llegado aquí de esta manera, él también lo puede hacer.

* El horizontal: es causado por las envidias de los compañeros. Se sienten inferiores a ti y no les gusta que alguien haga el trabajo mejor que ellos. Entonces, empiezan a criticarte, hacerte el vacío e inventarse historias sobre ti y tu familia.

A partir de aquí nos afectará de una forma otra, dependiendo del motivo por el que hemos aceptado el trabajo. Hay 4 básicamente:

1- Por sueldo. Aquí me pagan más que allí.

2- Para el horario o la ubicación. Me compensa.

3- Porque me gusta. Es una vocación.

4- No hay nada más. Me adapto a todo.

– ¿Cómo actuar frente a estas personas? Lo haremos de forma asertiva. Cualquier forma que no sea ésta, está destinada al fracaso porque, permite al agresor violar nuestros derechos. No olvidemos que estamos hablando de una conducta subjetiva. No se ve. Si actuamos con pasividad (dejamos pasar los días), estamos dando a entender que nuestros sentimientos y pensamientos no son tan importantes como los del agresor. A partir de aquí se ve afectada nuestra autoestima, con sus respectivas consecuencias. Si actuamos agrediendo, lo estamos haciendo de forma objetiva y estamos dando pie a represalias legales por la parte contraria.

– Actuar con asertividad: nos permite defender nuestros derechos, expresar nuestros pensamientos y sentimientos. De forma clara, directa y con educación. Desde el primer momento en que nos sentimos incómodos con la situación, tenemos que hablar y dar nuestra opinión. Recuerda que el acosador es cobarde y ni sabe defenderse, ni quiere hacerlo. Si te callas, estás muerto. Sin embargo, con una sola vez que te enfrentes, te dejará en paz. Es demasiado vago como para buscar alternativas.

– En el vertical: Hay que preguntar al acosador para qué lo hace, ¿qué quiere conseguir con esta conducta? Acto seguido vas a informar a la dirección. Nunca tengas miedo a defender tus derechos. Cuando la dirección te contrató, lo hizo por alguna razón en concreto y dudo mucho que haya cambiado. Recuérdalo siempre, eres buen trabajador.

– En el horizontal: aquí no hay motivo para que nos afecte. Dudo mucho que cuando aceptaste el trabajo, fuera para hacer amigos. Lo aceptaste por uno de los 4 motivos mencionados anteriormente y como podrás ver, hacer amigos, no lo he mencionado en ningún momento. Al trabajo no vas a hacer amigos. Si los haces, mejor para ti, pero este no es el objetivo principal.

Omar el Bachiri Psicólogo y Escritor

 

 

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