Amor y dinero

Amor y dinero

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Te quiero y por eso juntaremos las cuentas bancarias.

Hay gente que se empeña en mezclar el dinero con el amor. Cuando en realidad no tienen nada que ver. El amor se puede demostrar con lo que se consigue con el dinero. Bienestar, salud y seguridad económica. Es decir, con su función instrumental pero no por el hecho de juntar las cuentas bancarias.Tu pareja no te va a querer más. Antes de dar este paso hay que ser conscientes del significado del dinero para cada uno. Conocer sus miedos e ilusiones.

-¿Qué significa juntar las cuantas bancarias? –

¿Que puedo gastar mi dinero y también el tuyo y tú puedes hacer igual?  Entonces es una competición, a ver quién gasta más de los dos. Cuando nos hagamos un regalo, ¿tiene que ser del mismo valor económico?  Si tú me regalas un reloj valorado en 1.000€, ¿Mi regalo también tiene que ser del mismo valor ? Pero claro, si sale de la misma cuenta, ya no es un regalo. Es un gasto más, solo que llamado regalo. ¿O por el contrario,  significa que yo puedo gastar lo que quiera pero, tú no?  Lo que vendría a ser, lo tuyo es nuestro y lo mío es mío. Si estás dispuesto a perder tu libertad financiera y/o tu dinero y que te controle los gastos mensuales, junta las cuentas bancarias. Digo perder tu dinero porque, si quiere puede vaciar la cuenta e irse a otra ciudad o país y dejarte sin nada. Si aún así las vas a juntar, asegúrate de que no tenga deudas. No se deberían pagar las deudas del otro. Esto siempre trae recuerdos del pasado.

Tu pareja ha tenido una vida antes de estar contigo y adquirió deudas, pues que las pague. Igual que las disfrutó, también las puede liquidar. No eres ni un banco ni el gobierno. Eres su pareja y por eso, el amor se puede acabar y entonces llega el rencor y el odio. En una pareja sólo se discute por dos motivos. Por la falta de amor y por la falta de dinero.

Anulando el dinero ya tenemos media batalla ganada. Para no discutir sobre este tema, la mejor solución es no juntar las cuentas bancarias. Si hay escasez económica, el problema será de uno de los dos pero, no de la pareja. Aparte de esto, nunca oirás la típica frase  -“Es que gastas demasiado y en cosas innecesarias” – Además, teniendo las cuentas separadas, cualquier detalle económico es un regalo (un café, una pizza, una joya, un viaje, etc.)

– ¿Entonces, es un beneficio o un problema juntar las cuentas bancarias? –

Es un tema muy curioso porque cada uno tenemos nuestra propia fuente de ingresos. Ya sea un negocio, una inversión bancaria, inmobiliaria, una nómina, etc. Sin embargo, hay personas que una vez establecen una relación amorosa juntan los ingresos. Sin tener en cuenta qué significa para cada uno el dinero. Su función. Para qué lo quieren. Compartir el dinero no significa que sea de los dos. Es tuyo o mío y ambos lo disfrutamos.

Hay personas que lo quieren para invertir y que se multiplique. Para no tener  que trabajar para él, sino, con él. Crear nuevas fuentes de ingresos. Otras, prefieren ahorrar para poder hacer frente a cualquier gasto imprevisto y no verse limitadas en su rutina diaria o no tener que cambiar los planes a última hora. Es decir, vivir tranquilas.

Luego están las personas que el dinero les quema en las manos. Sólo piensan en gastar. Es recibir el dinero y gastarlo. En menos de 10 días ya no les queda nada. Y para acabar, están las personas que viven a crédito. Tienen hipotecas y préstamos varios. Prefieren la satisfacción inmediata a tener que postergarla unos meses o años. Van a una entidad financiera y piden un préstamo. Capricho satisfecho al instante.

Es importante conocer estas diferencias sobre la gestión del dinero porque si tu pareja no coincide contigo, sólo te esperan discusiones o la separación. Ten presente que el problema no es la pareja, sino, su gestión del dinero. ¿Qué hacéis con él? Si ambos sois iguales, se pueden juntar sin miedo a los conflictos. No habrán.

Pero vamos al caso contrario, que uno de los dos tenga miedo excesivo a quedarse sin dinero y pasar hambre, porque ha tenido una infancia traumática. Sin embargo, el otro viene de una familia derrochadora y que solo piensa en gastar. Le han enseñado que el dinero está para esto. Para disfrutarlo al máximo, sin pensar en el mañana y cuando ya no queda, se deja de pagar el alquiler y las obligaciones o se pide un préstamo para hacer frente a los próximos tres meses. Entrando en un bucle sin salida. Es lo que viene a ser el crédito revolving.

Seguramente en alguna ocasión has pensado en adquirir una hipoteca o pedir un préstamo para comprar un vehículo. Está muy bien pero que no lo hagas a medias. Si en el futuro te separas, es tu ruina financiera. A partir de aquí, tendrás que pagar por tu vivienda de alquiler, la mitad de la hipoteca y la mitad del préstamo por el vehículo. Pero esto tiene una explicación lógica. Según los economistas y los bancos, tu hipoteca no puede superar el 30% de tus ingresos. Si juntas las cuentas estás sesgando la información porque ya tendría que ser el 60%. Digamos que no haces caso a esta información y te hipotecas a medias. Cada uno tenéis unos ingresos de 1.400 € mensuales. Vienen siendo 2.800€. La cuota de la hipoteca real no podría superar el 30% de 1.400€, que son 420€. Pero como lo hacéis por 2.800 te hipotecas por 840€. Aquí está la explicación. Cuando te separas, tus ingresos reales son de 1.400€ y con esta cantidad, no puedes hacer frente a tantos gastos.

Viendo este panorama, piensa bien si te compensa juntar tu cuenta bancaria con la de tu pareja.

Por: Omar el Bachiri

Psicólogo y Escritor
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