Maltrato en la pareja

Maltrato en la pareja

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Es una conducta difícil de entender. ¿Cómo alguien puede maltratar psicológicamente o físicamente a la persona que ama? En este artículo te explicaré el proceso que usa la persona agresora. Su objetivo es destruirte y para ello, primero te deshumanizará. Es decir, te quitará la condición de ser humano y lo hará eliminando cualquier emoción hacia ti. No te confundas, no te ama. Segundo, buscará dominarte. Debes saber que esta persona es celosa y posesiva. También decir que es cobarde porque no se atreve a dejarte. Depende emocionalmente de ti. Eres el eje central de su vida pero, malinterpretas las señales que te envía. Nunca irá de frente, usará la subjetividad. Te dirá: – esto que haces me hace sentir mal – Por tu culpa me siento así – Tu forma de vestir o hablar me lastima –

He dicho que usa la subjetividad, porque su intención es que te sientas culpable pero, ten presente que nadie puede decidir sobre el estado anímico de otra persona. Tú sólo eres responsable de lo que dices y haces, no de lo que los demás interpreten. Si esta persona perdiera la vista o se quedara sorda ahora mismo, no se ofendería ni por tu forma de vestir ni por tus palabras. Esto demuestra que es su forma de interpretar las situaciones lo que le está lastimando. No tus conductas. No sabe gestionar su frustración y está buscando culpables.

Es ella la que tiene que cambiar, no tú. Estas malinterpretaciones te llevan a sentirte culpable y a cambiar de hábitos. El proceso no suele ser muy largo, pero si continuo. Dependerá de la víctima. Si es extrovertida y tiene un amplio círculo de amistades o por el contrario, es introvertida y con pocas amistades. Pero el proceso es el mismo en ambos casos. Aislar la persona de su zona de confort y crearle dudas sobre si misma. Sobre sus valores. Es conseguir que esté en un estado de indefensión absoluta. De esta forma no podrá ni huir, ni denunciar. Estará confusa.

Ahora te explicaré los dos pasos del proceso: el aislamiento social y el deterioro de la autoestima. Así es como se consigue que la persona esté a tus órdenes. Le haces creer que no vale para nada y que sin ti, no es nadie. Voy a contarte una historia para que entiendas mejor lo que he explicado. Puede ser una mujer o un hombre. No hay diferencias de sexo en la violencia de género. Ambos lo sufren. La relación puede ser entre dos mujeres, dos hombre o heterosexuales.

Mi pareja empezó por aislarme de mi entorno más cercano, amigos y familia. Dejé de relacionarme con ellos. Vivía sólo para ella y mi hijo. Pasé de ser una persona extrovertida y deportista a quedarme en casa. Empecé a priorizar las tareas del hogar al deporte. Una vez aislada, para degradar mi autoestima, empezó a menospreciar mis logros y a exagerar mis fracasos. Pasó de ser atenta y cariñosa a ser exigente y autoritaria. Cada vez que salíamos, me humillaba en público diciéndome que iba demasiado arreglada para hacer simplemente la compra o ir al parque con el niño. En las reuniones escolares, no me dejaba opinar. Decía que no tenía nada que aportar. Que era una inculta. Las primeras veces no le hacía caso y seguía con mi rutina pero, a base de insistir en mis errores, empecé a dudar de mí misma y me lo acabé creyendo.

Lo que más intranquilidad me producía era cuando llegaba a casa con ganas de descansar y no sabía qué iba a hacer conmigo. Si golpearme o sonreírme. Para justificarse, me decía: – Tú tienes la culpa de mis cambios de humor – y como he dicho antes, me lo acabé creyendo y pensaba que me lo merecía. Que era culpa mía por no satisfacerla como amante ni como madre/padre de su hijo. Unas veces me pegaba por un motivo en concreto y otras veces no me hacía nada. Estaba confundida, no sabía por dónde saldría la próxima vez. A esto se le sumó que en el trabajo no estaba pasando por un buen momento. La baja autoestima me llevó a ser desconfiada y me estaba perjudicando en el desarrollo de mis funciones laborales. Si veía a dos compañeros chismorreando y mirándome, ya daba por hecho que me estaban criticando. Me sentía el centro de atención de todas las miradas. Tenía el ego muy subido, pero como fachada, pues me sentía como una basura. En vez de preguntar, daba las cosas por hechas y si no salían como quería, me irritaba.

Ahora te explico cómo consiguió dominarla y espero que aprendas de sus errores para que no hagas lo mismo: Dejó de hacer lo que le gustaba para complacer a su pareja. Empezó a pensar en los demás antes que en ella. Invertía todo su tiempo y dinero para complacerlos. Dejó de mimarse y cuidarse físicamente. Se creía indispensable (si no lo hacía ella, nadie lo iba a hacer) y dejó de confiar en la gente. Todo este repertorio de conductas la aisló también de su ambiente laboral, quedándose totalmente sola. Sin familiares, ni amigos, ni compañeros de trabajo.

Ten presente que cualquiera que te motive a salir de tu zona de confort, está pensando más en él que en ti. La zona de confort no se abandona, se amplía. Si algo te gusta y te proporciona paz, no lo dejes.

Por Omar el Bachiri

Psicólogo clínico y escritor

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