Manipulación social y dependencia emocional

Manipulación social y dependencia emocional

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Significado de dependencia emocional: dependo de ti, eres mi amo y señor. Sin ti, no soy nadie. No me abandones. La otra persona te ha manipulado de tal forma que ha conseguido que seas su juguete y estés a sus órdenes. Ni te va a agredir físicamente ni te va a faltar al respeto. Sólo con su presencia o ausencia, tú mismo irás hacia ella o la echarás de menos. Para evitar la dependencia emocional hay que empezar por darse valor a uno mismo. Por respetarse y no permitir que los demás crucen la línea roja. La de tus derechos y valores.

Cuando una persona conoce su valor, no permite que nadie la infravalore. Si conoces el precio del oro, no venderás por menos. Esta dependencia es mucho peor que la económica porque te sientes incapaz de hacer nada sin su consentimiento. La económica es objetiva, la ves y la sientes, sin embargo, esta no la ves venir hasta que ya es demasiado tarde y te ha absorbido por completo. A esta situación llegas por manipulación social (padres, pareja, hijos, amigos, jefe, etc.) No te haces dependiente de la noche a la mañana, esto lleva un cierto tiempo. Es un proceso continuo. Empiezas dejando de lado tus necesidades para satisfacer las de los demás. Puede suceder por dos motivos, que la otra persona sea una manipuladora y desde el principio tenía la idea de menospreciarte hasta conseguir obtener el poder sobre ti o porque tienes baja autoestima y no sabes moverte por la vida sin la aprobación de los demás.

Este artículo lo voy a centra en la persona manipuladora porque ya en otro anterior, hablé sobre la baja autoestima y la forma que tiene de condicionarnos. Para no caer en la dependencia emocional, debes priorizar tu bienestar. Si en alguna situación estás incómodo o sientes que te haces pequeño, aléjate. No permitas que vaya a más. Esto se denomina tiempo fuera y es el tiempo necesario para recapacitar sobre la situación y ver cómo la enfrentas. Así es como empiezan las asociaciones erróneas y acabas pensando que eres incompetente.

Te dejo unas respuestas para contestar mientras piensas qué hacer: – Más tarde lo vemos – Buena idea, luego te lo confirmo – Me parece bien pero hoy o ahora estoy ocupado/a. – Ahora es muy pronto o muy tarde – etc. No estamos dando una respuesta concreta.

Seguramente conocerás a alguien manipulador. Es el que tira la piedra y esconde la mano, te incita a actuar. Luego, si la cosa sale mal, el culpable serás tú. Sin embargo, si sale bien, te recordará que te dio la idea. Es un depredador emocional. Usa la manipulación para beneficio propio. Si hace falta, te destruirá. Buscará tu vulnerabilidad y debilidad para saber cómo entrarte y una vez te tenga en sus garras, te hundirá mentalmente. Lo hará de forma sutil, fingiendo que le importas. Esta persona no tiene un perfil concreto.  Lo importante es reconocerla para no caer en sus garras. Su modo de actuar siempre es el mismo. Sea quien sea. Primero te desestabilizará emocionalmente. Unas veces te hará reír y otras te provocará miedo, tristeza o indiferencia. De esta forma nunca sabrás cómo se comportará y abandonarás cualquier forma de defensa. Te inculcará el sentimiento de culpabilidad. Te sentirás mal por sus desgracias y por tu buena suerte. Vas a empezar a tener un dialogo interno negativo hacia ti mismo (no sirvo para nada, soy torpe, inútil y me merezco todo lo malo que me está pasando). Luego, una vez te tenga dominado y le pertenezcas, hará contigo lo que quiera y cuando se canse, se deshará de ti. Dirá que eres un/una inútil y que por tu incompetencia te deja y si es tu superior, te despedirá. No te lo esperarás, vendrá de golpe y como ya serás dependiente de él, le suplicarás que no se vaya o si es tu superior, estarás dispuesto a cobrar menos por hacer el mismo trabajo. Como pareja, progenitor, hijo o amigo, creerás que has fallado en tu comportamiento y te harás sumiso a ellos.

Les dedicarás todo tu tiempo y atención. Con los años tu autoestima estará tan hundida que necesitarás de su aprobación para decidir qué hacer, cómo, cuándo y dónde. Tus hijos van a dirigir tu agenda semanal, tu pareja antepondrá sus necesidades a las tuyas, tus amistades sólo te llamarán cuando necesiten algo de ti y tu superior te humillará para que pienses que no sabes hacer tu trabajo y así no quieras irte a la competencia o que no le pidas un aumento salarial. Como ves, la manipulación puede venir por cualquier sitio. De ahí la importancia de darte el justo valor. Tienes que saber cuánto vales y no permitir que nadie rebaje tu precio. Nuestros valores sociales son nuestro pilar para tener y disfrutar del bienestar. Cuando los demás perciben tu esencia y tu forma de enfocar los sucesos de la vida, es cuando se plantean respetarte o no.

Si a tus hijos, desde que son pequeños les enseñas que cuando dices no, es no. Dejarán de insistir. Si en las primeras semanas de relación con tu pareja, dejas claras tus intenciones y tu postura, raramente te podrá manipular. De igual forma en el trabajo, ya sea con los compañeros o el superior. Si dejas claro que vas a trabajar y no a hacer amigos y menos aún, a escuchar sus penas, tampoco pensarán en manipularte. Pocas veces se manipula a una persona fría, se suele manipular a alguien sentimental. Que se deja llevar por las emociones y no por el razonamiento.

Así que, antes de actuar piensa, – ¿Estoy haciendo esto por placer o por complacer a alguien? – Si no cumplo lo que he dicho, – ¿me sentiré mal porque me he defraudado a mí mismo o a los demás? –

 

Por: Omar el Bachiri

Psicólogo y Escritor
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