Historia

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Este estudio presenta la primera evidencia de las habilidades de los caballos para discriminar espontáneamente entre expresiones faciales humanas positivas (felices) y negativas (enojadas) en fotografías. Estos resultados mostraron que las caras enojadas indujeron respuestas indicativas de una comprensión funcional de los estímulos: los caballos mostraron un sesgo de izquierda-mirada (una lateralización generalmente asociada con estímulos percibidos como negativos) y un aumento más rápido de la frecuencia cardíaca (FC) hacia estas fotografías.

Tales respuestas lateralizadas hacia la emoción humana han sido previamente documentadas solamente en perros, y los efectos de las expresiones faciales en la HR no se han demostrado en ningún estudio heterospecífico. Junto con las ideas que estos hallazgos proporcionan en la comunicación interespecífica, plantean interesantes preguntas acerca de la generalidad y adaptabilidad de la expresión emocional y la percepción entre especies.

 

1. Antecedentes

En muchas especies sociales, las emociones proporcionan valiosa información social y ambiental y es probable que desempeñen un papel clave para facilitar la cohesión y el funcionamiento del grupo.

Dado que la observación de la emoción positiva provoca el comportamiento de acercamiento hacia estímulos gratificantes, mientras que las emociones negativas promueven la evitación de posibles amenazas, la capacidad de respuesta a la emoción en otros es potencialmente altamente adaptativa.

La percepción de la emoción entre especies puede ser un reto donde la variación morfológica considerable divide el emisor y el receptor. Hasta la fecha, se ha encontrado que varias especies reconocen las expresiones emocionales humanas cuando se les presenta el conjunto completo de señales corporales, o después del entrenamiento para que se adapten específicamente a rasgos faciales asociados con emociones particulares.

Sin embargo, la medida en que las expresiones faciales pueden ser discernidas espontáneamente a través de las barreras de las especies ha recibido sorprendentemente poca atención.

Se ha realizado pruebas funcionalmente relevantes para explorar esto directamente, en un paradigma que nos permite evaluar tanto los mecanismos cognitivos y fisiológicos subyacentes involucrados.

La aparición de respuestas lateralizadas puede proporcionar un medio importante para evaluar cómo las señales se procesan cognitivamente. La valencia emocional percibida de los estímulos puede determinarse a través de sesgos hemisféricos, generalmente con especialización hemisférica derecha para procesar estímulos negativamente validados incluyendo encuentros agonísticos.

En consecuencia, también se ha informado de la especialización hemisférica izquierda para estímulos ambientales positivos, pero hay evidencia contradictoria sobre la lateralización de respuestas a situaciones sociales positivas.

La percepción lateralizada de las señales faciales heterospecíficas a la emoción sólo ha sido documentada en perros, donde las expresiones faciales humanas “enojadas” se ven con un sesgo de izquierda-mirada, aunque no se ve sesgos de mirada hacia expresiones faciales felices. Además, las medidas de la frecuencia cardiaca (FC) tienen el potencial de proporcionar ideas objetivas sobre la percepción de un animal de los estímulos externos. En los caballos, HR se correlaciona con los índices de comportamiento del estrés y fluctúa de acuerdo con el estrés del entrenador, lo que demuestra una potencial sensibilidad fisiológica a los afectados humanos.

Los caballos son un modelo ideal para la investigación de la comunicación interespecífica de la emoción, ya que son capaces de producir expresiones faciales complejas y percibirlas en especifico , así como ser sensible a las señales humanas, incluyendo señales faciales.

Además, las medidas de lateralización son particularmente apropiadas para los caballos dado sus ojos colocados lateralmente y su tendencia hacia los comportamientos lateralizados. Este estudio examina si los caballos discriminan espontáneamente y responden apropiadamente a expresiones faciales humanas positivas (felices) y negativas (enojadas). A cada caballo se le mostraron dos fotografías -una feliz y otra enojada- a lo largo de dos ensayos, mientras que se midieron sus respuestas conductuales y fisiológicas (HR).

Se esperaba que los estímulos negativos inducirían un comportamiento de evitación y un sesgo de la mirada de la izquierda, mientras que los estímulos positivos inducirían un comportamiento de aproximación y un sesgo de la mirada derecha o ningún sesgo. Además, se esperaba que los HRs de los caballos fueran más altos, para aumentar más rápido y requerir períodos de recuperación más largos en respuesta a estímulos negativos.

2. Material y métodos

Los caballos fueron reclutados en cinco caballerizas de Sussex y Surrey, Reino Unido, entre abril de 2014 y febrero de 2015.

La muestra final contenía 28 caballos en los análisis de comportamiento (21 caballos, siete yeguas, de 4 a 23 años, M = 15,46, sd = 5.25), con un subconjunto de 17 en los análisis de HR principales y 15 en los análisis de recuperación de HR.

Los estímulos eran fotografías de color laminadas de alta calidad de A3 (42 × 29,7 cm) de dos modelos montados en una cartulina A1, cada uno con una imagen positiva (feliz) y otra negativa ( figura 1a ). Las expresiones faciales fueron validadas utilizando descripciones del Sistema de Codificación de Acción Facial (FACS).

 

a ) Estímulos (L-R, positivos, negativos); (E1 = experimentador 1 que sostiene el caballo mientras se aleja del estímulo, E2 = experimentador 2 detrás del tablero, sosteniendo el estímulo, los triángulos representan las cámaras). Vea el material suplementario electrónico para la fotografía del montaje. (Versión en color en color.)

Los ensayos fueron conducidos en establos por un equipo de experimentadores.

En primer lugar, el experimentador 1 mantuvo el caballo sobre una cuerda de plomo suelta durante 4 minutos para obtener medidas de FC de línea de base, luego movió al caballo en su posición y esperó hasta que la FC volviera a la línea de base. El experimento 2 entró entonces en el establo y presentó los estímulos fotográficos en el campo de visión binocular del caballo.

La parte superior de la tabla se mantuvo a la altura de la marchita para estandarizar la colocación de los estímulos. Los estímulos se mantuvieron a 1 m de la nariz del caballo durante 10 s, luego se movieron hacia delante en 10 cm y se mantuvieron durante 10 s, luego volvieron a la posición original y se mantuvieron durante 10 s finales ( figura 1 b ).

Las mediciones de HR abarcaron el período de prueba más aproximadamente 5 s antes y después de la presentación del estímulo.

Durante las presentaciones, el experimentador 1 se colocó en el hombro izquierdo del caballo, lejos del estímulo, con el caballo sostenido en una cuerda de plomo suelta de 1,5 m (permitiendo el libre movimiento dentro de esta longitud) mientras que el experimentador 2 se agazapaba detrás del tablero de estímulos. Se controló la FC durante 4 minutos finales para evaluar las tasas de recuperación.

Cada caballo vio expresiones tanto positivas como negativas del modelo 1 o del modelo 2 con al menos dos meses de diferencia, contrapesadas igualmente por la emoción y el modelo. La HR se midió con un monitor Polar Equine ® RS800CX y se registraron ensayos con las videocámaras digitales Panasonic HC-X900 y HC-V720.

Las respuestas de comportamiento (duraciones de búsqueda, duración de aproximación y evitación y ocurrencias de comportamientos relacionados con el estrés: consulte el material complementario electrónico, tabla SI) fueron codificadas a ciegas a partir de videos en formato .mov en un Macbook Pro usando Sportscode Gamebreaker Plus ® 7.5.5 ( www.sportstec.com ).

Los experimentadores fueron ciegos al estímulo en el 82% de los ensayos y los análisis no mostraron diferencias en las respuestas de los sujetos de acuerdo a este factor. Diez de los 56 vídeos fueron codificados por AS y KG y se encontró que eran confiables en o por encima de r = 0,85, p ≤ 0,002.

3. Resultados

(a) Respuestas conductuales

El número de caballos que giraron inicialmente a la izquierda oa la derecha para cada emoción se evaluó mediante pruebas binomiales de dos colas.

Para cada sujeto, se calculó un índice de lateralidad (LI) para el tiempo total de observación: LI = ( LR ) / ( L + M + R ), donde L , M y Rrepresentan la longitud de tiempo (s) , media y derecha, respectivamente. Las puntuaciones positivas indican un sesgo de la izquierda-mirada y las puntuaciones negativas un sesgo de la mirada derecha. Las desviaciones de la mirada binocular (nivel de probabilidad: 0) se midieron mediante pruebas t de una muestra (de dos colas).

Al ver estímulos negativos, más caballos parecían a la izquierda para su primer aspecto monocular que a la derecha ( n = 28, K = 20, p = 0.036). También hubo un sesgo de la izquierda-mirada en el tiempo de búsqueda total (índice de lateralidad) ( M = 0,23, sem = 0,07), t 27 = 3,49, p = 0,002. No hubo efectos de lateralidad en las respuestas a estímulos positivos ni en la primera mirada monocular ( n = 26, K = 16, p = 0,33), ni en el tiempo total de observación ( M = 0,09, sem = 0,063), t 27 = 1,48, p = 0,15 ( figura 2 ).

Figura 2.

( a ) Frecuencias de la primera mirada por emoción; ( b ) índice de lateralidad media por emoción (± 1 sem); ( c ) tiempo mediano empleado para alcanzar la FC máxima durante la prueba (IC ± 95%). No hubo diferencias significativas en la duración de las observaciones cuando se compararon directamente las valencias, t 27 = -1,49, p = 0,15 (prueba t de muestras pareadas, dos colas). p > 0,05, ** p > 0,01.

No hubo diferencias significativas en la duración del enfoque frente a estímulos negativos (positivo, Mdn = 0,48, IC ± 1,58, negativo, Mdn = 0,00, CI ± 1,27), z = -0,97, p = 0,33, ni en la duración de la evitación , Mdn = 2,9, CI ± 1,23, positivo, Mdn = 1,14, CI ± 1,38), z = -1,03, p = 0,30 (pruebas de Wilcoxon, de dos colas).

Sin embargo, el tiempo que pasó mirando a la izquierda se correlacionó positivamente con el tiempo que se pasó evitando, r = 0,37, p = 0,005, pero no el tiempo que pasó acercándose, r = -0,12, p = 0,37, -0,003, p = 0,99, ni aproximación, r = 0,16, p = 0,23 ( ρ de Spearman).

Se observaron más comportamientos relacionados con el estrés en comparación con los estímulos positivos; sin embargo, el número de incidencias fue relativamente pequeño y los análisis estadísticos carecían de energía.

(b) Frecuencia cardiaca

Desde el comienzo de la fase de prueba, los HRs de los caballos aumentaron significativamente más rápido cuando se expusieron a estímulos negativos (Mdn = 19,4, CI ± 6,50) en comparación con los estímulos positivos (Mdn = 32,1, CI ± 4,01), z = -2,20, p = 0,028 ( figura 2) , prueba de Wilcoxon, de dos colas).

Sin embargo, el cambio promedio de HR de los caballos entre la línea de base y la prueba, la HR máxima absoluta y el tiempo de recuperación no fueron significativamente afectados por la emoción (cambio de HR: z = -0.54, p = 0.59; HR máxima: z = -0.26; p = 0.80; tiempo de recuperación: z = -1,22, p = 0,22, pruebas de Wilcoxon de dos colas, véase la tabla electrónica de materiales suplementarios SIV). Por último, la diferencia de HR media entre la prueba y la línea de base se correlacionó positivamente con el índice de lateralidad, r = 0,34, p = 0,047 y tiempo de evitación, r = 0,58, p > 0,001 ( ρ de Spearman).

4. Discusión

Los resultados conductuales y fisiológicos aquí presentados apoyan la hipótesis de que los caballos son capaces de reconocer y responder de una manera funcionalmente relevante a las expresiones faciales heterospecíficas (humanas) de ira.

Los caballos demostraron polarización hemisférica derecha hacia estímulos enojados (preferentemente viendo imágenes con el ojo izquierdo), que se correlacionaron positivamente con la duración de la evitación y el aumento medio en la HR; Además, los caballos mostraron un aumento general más rápido de la FC a la ira en comparación con los estímulos felices.

También hubo tendencias no significativas para realizar más conductas relacionadas con el estrés hacia estímulos enojados. Estos hallazgos plantean preguntas interesantes sobre la naturaleza del reconocimiento de la expresión emocional, incluyendo los roles relativos del aprendizaje y las habilidades innatas en su desarrollo.

Existen numerosas explicaciones posibles para la aparición de las habilidades de los caballos para discriminar las expresiones faciales humanas particulares.

Los caballos pueden haber adaptado una capacidad preexistente (ancestral) para responder apropiadamente a las expresiones emocionales negativas de los congéneres y, a través de su coevolución con los humanos, transfirieron esta habilidad a una especie morfológicamente diferente.

Alternativamente, los individuos pueden tener que aprender a interpretar las expresiones humanas durante su experiencia de vida con los seres humanos.

En apoyo de este último argumento, la familiaridad se encuentra ser un factor significativo en el reconocimiento de los perros de las expresiones humanas; se desempeñan mejor cuando se enfrentan con sus dueños o con personas del mismo sexo que sus dueños, lo que sugiere que la experiencia de vida tiene un papel importante en la formación de esta capacidad. Para elucidar los mecanismos evolutivos y ontogenéticos involucrados, las respuestas de las especies y los individuos con diferentes grados de exposición humana deben ser comparados.

El sesgo hemisférico derecho de los caballos hacia las expresiones faciales negativas del hombre se esperaba sobre la base de la literatura anterior  y también se observa en perros.

Sin embargo, la falta de una respuesta lateralizada a las expresiones positivas en nuestro estudio es más difícil de interpretar. Esto también se observa en los perros y puede ser porque los estímulos positivos son menos evidentes.

El reconocimiento de los estímulos negativos tiene una relevancia funcional particular, ya que permite a los individuos anticipar posibles consecuencias negativas (por ejemplo, manipulación brusca, castigo).

Alternativamente, en este estudio, los caballos pueden no percibir los estímulos como abiertamente positivos debido a la falta de familiaridad de los seres humanos representados en los estímulos y de la puesta en marcha experimental.

También es notable que en nuestros experimentos, los estímulos fotográficos eran de dos machos desconocidos. La generalidad de nuestros hallazgos podría ser investigada más a fondo a través de estudios futuros sobre los efectos particulares de la identidad, la familiaridad, la edad y el género sobre las habilidades para discriminar una gama de expresiones emocionales.

5. Conclusión

Aquí presentamos la primera evidencia de la habilidad de los caballos de discriminar espontáneamente, tanto de manera conductual como fisiológica, entre expresiones faciales humanas positivas y negativas, y la primera evidencia de expresiones faciales heterospecíficas de emoción que afectan a la HR de una especie.

Esto plantea preguntas intrigantes acerca de la flexibilidad y adaptabilidad de la percepción emocional en este contexto, el rol potencial de la experiencia y la posibilidad de una capacidad generalizable, conservada y extendida para leer señales emocionales a través de las especies.

Ética

Esta investigación se adhiere a las directrices de la Asociación para el Estudio de Comportamiento Animal (ASAB) y fue aprobada por el Comité de Revisión Ética de la Universidad de Sussex (ERC), número de referencia: Non-ASPA 3-January 14. Se obtuvo el consentimiento por escrito de ambos modelos presentados en los estímulos ( figura 1a ).

No hubo diferencias significativas en la duración del enfoque frente a estímulos negativos (positivo, Mdn = 0,48, IC ± 1,58, negativo, Mdn = 0,00, CI ± 1,27), z = -0,97, p = 0,33, ni en la duración de la evitación , Mdn = 2,9, CI ± 1,23, positivo, Mdn = 1,14, CI ± 1,38), z = -1,03, p = 0,30 (pruebas de Wilcoxon, de dos colas). Sin embargo, el tiempo que pasó mirando a la izquierda se correlacionó positivamente con el tiempo que se pasó evitando, r = 0,37, p = 0,005, pero no el tiempo que pasó acercándose, r = -0,12, p = 0,37, -0,003, p = 0,99, ni aproximación, r = 0,16, p = 0,23 ( ρ de Spearman).

Estudia Realizado por la Universidad de Sussex (ERC) 

 

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El color de la capa en los mamíferos se debe a la presencia en el pelo y en la lana de gránulos de pigmento que consta de melanina en un entramado proteico. Las melaninas de estos gránulos son el producto de una serie de rutas metabólicas que convierten la tirosina en eumelaninas (color oscuro; negro, aunque incluyen también el marrón y los derivados de negro y marrón) o feumelaninas (color claro; amarillo que pueden variar desde un amarillo bastante brillante hasta el rojo).

Las células en las que tiene lugar la producción de melanina se denominan melanocitos y los gránulos de pigmento restantes se conocen como eumelanosomas o feumelanosomas, en la actualidad se considera que existen al menos seis loci autosómicos todos ellos con alelos múltiples que controlan la producción y distribución de los pigmentos.

HERENCIA DEL COLOR DEL PELAJE EN LOS CABALLOS

Reseña histórica

Escritos antiguos indican que el color de los pelajes en los caballos ha sido bastante variable durante muchos siglos. Para aquel entonces estos colores revelaban significados simbólicos como lo denotan algunas citas bíblicas.

En los años de 1.950 un criador de caballos Thoroughbred, llamado Federico Tesio utilizando la observación y apoyado en la colosal riqueza que encierran los archivos del Pura Sangre brindo a los científicos las bases necesarias para estudiar los aspectos genéticos de los pelajes en los equinos, nutriendo así el campo de la hipología.

Las conclusiones a las que llega este criador fueron las siguientes:

– De la unión de dos alazanes nació siempre un alazán.

– De la unión de dos zainos nació siempre alazán o zaino, pero jamás un tordillo o gris.

– De la unión de un alazán con zaino nació zaino o alazán.

– Nunca nació tordillo alguno si alguno de sus padres no era tordillo.

– Puede nacer un alazán o zaino aunque sus padres sean grises, si bien ocurre muy raramente.

– Algunos caballos zainos cruzados con cualquier otro pelaje incluyendo tordillo han dado siempre zaino. En este caso en muy raras oportunidades han dado tordillo.

Estas conclusiones fueron la base para el enunciado de una ley biológica sobre la transmisión del color de los pelajes.

Genética de los colores

Dentro del cuerpo del animal ocurren reacciones bioquímicas controladas por genes que determinan el color y otras cualidades, también actúan factores ambientales no genéticos. El cuerpo de todos los animales está constituido por un bloque de construcciones microscópicas llamados células. Una célula consiste en una membrana y un núcleo y entre ambas se encuentra el citoplasma. El material genético está contenido en el interior del núcleo de la célula, en los cromosomas; que son unas estructuras filiformes que aparecen en pares como gemelos que contienen ADN y proteínas. La mitad del patrimonio hereditario pasa a los hijos en el momento de la fecundación, se fija y no sufre cambios (excepción de las mutaciones). Cada cromosoma contiene muchos genes diferentes, los genes también viven en pares en las células del cuerpo y cada gen es identificado con una letra del alfabeto según John Lasley como, genes de la serie: A, B, C, D, E, F, G, R, P, S y W.

EXPRESIÓN FENOTÍPICA DE LOS GENES

Los genes se expresan fenotípicamente de dos maneras: por la acción aditiva de los genes y por la acción no aditiva de los genes.

Acción no aditiva de los genes.

Dominancia – recesivilidad

A pesar de que muchos pares de genes afectan la expresión del color del pelaje, sólo tomaremos un par para ilustrar este tipo de acción genética.

El gen del pelaje negro (B) es dominante sobre el gen del alazán (b), es decir, el alazán es recesivo con respecto al negro cuando los genes B y b aparecen juntos en las células somáticas (B) enmascara al gen (b) y le impide expresarse. Tomando en consideración estos dos genes podemos obtener tres combinaciones posibles en las células somáticas:

GenotiposFenotipos
BBNegro
BbNegro
bbAlazán

Con estos tres genotipos es posible obtener seis tipos diferentes de apareamientos:

ProgenitoresGenotipos y fenotiposDescendenciaGenotipos y fenotipos
BB (negro) x BB (negro)®Todos BB (negros)
Bb (negro) x BB (negro)®1 BB (negro), 1 Bb (negro)
Bb (negro) x Bb (negro)®1 BB (negro), 2 Bb (negro), 1 bb (alazán)
Bb (negro) x bb (alazán)®1 Bb (negro), 1 bb (alazán)
BB (negro) x bb (alazán)®Todos Bb (negros)
bb (alazán) x bb (alazán)®Todos bb (alazán)

Nota: se puede realizar el mismo tipo de apareamiento en todos los casos en que aparezca un par de genes constituido por un gen dominante y otro recesivo.

Un individuo negro puro BB, o sea, negro homocigoto siempre produce cría negra sea apareado con uno negro o con un alazán.

Los individuos negros que no son puros Bb, cuando se aparean con otros negros heterocigotos o con alazanes, parte de sus descendientes serán negros y parte alazanes, por lo tanto los individuos negros heterocigotos no dan siempre cría negra.

¿Ahora bien, como sabemos que un individuo negro es heterocigoto?

– Por lo menos si uno de sus hijos es alazán o si uno de sus padres era alazán.

Sin embargo, si 2 individuos negros se aparean y producen varias crías todas negras, esto no prueba que ambos sean negros puros (BB). Uno o ambos pueden ser (BB) y el otro (Bb).

Cuando se aparean 2 individuos alazanes (bb) sus hijos serán siempre alazanes (bb).

Los genes no siempre se expresan de la misma manera fenotípica en 2 individuos diferentes, ejemplo: los caballos alazanes no son exactamente del mismo color, sino que pueden aparecer grandes variaciones. Esta variabilidad en la manifestación de los genes se llama expresividad variable. Algunos caracteres no se expresan fenotípicamente a pesar de que el gen para ellos está presente en el genotipo del individuo en este caso se denomina falta de penetrancia. Existen 2 factores que pueden hacer variar este índice de penetrancia y/o o la capacidad de manifestación de los genes:

  1. Las condiciones ambientales externas (luz solar, temperatura, radiación, etc.)
  2. Medio interno; hormonas (diferentes en machos y hembras) y los genes modificadores que alteran la expresión de otros genes en el mismo individuo, entre estos tenemos el (WW) que es letal y produce el blanco puro, el gen (GG) responsable del color tordillo y el gen (Rn) que determina el color ruano.

El gen para el pelaje alazán puede estar rodeado por cientos de otros genes en las células somáticas. En dos alazanes distintos algunos de estos genes pueden ser diferentes. Es posible que unos individuos posean genes modificadores del gen alazán y otros no.

En resume el potro hereda del padre y de la madre una misma proporción de caracteres innatos que se manifiestan en sus descendientes siguiendo un esquema conforme con las leyes de la herencia definidas por Mendel.

Dominancia parcial:

En este caso no siempre es dominante con respecto a su alelo, de manera que cuando los 2 aparecen juntos formando un par de células somáticas, uno no cubre la expresión del otro. El ejemplo más notable es el palomino. Básicamente los palominos son alazanes pero poseen un gen de dilución o disolución (ccr) su alelo se denomina (C). El gen va diluyendo el color del pelaje del alazán hasta hacerlo llegar al amarillo o crema, propio del palomino estos deben tener el color amarillo como el de una moneda de oro recién acuñada pero varían desde casi blancos hasta muy oscuros. Deben tener crines y colas muy claras o blancas. Un palomino dorado o mediano es muy deseable. Un buen método para conseguir este color consiste en cruzar alazanes cocuizos (alazán con la crin y la cola más clara) con seudo albinos o tipo A, pero esos no pueden ser registrados como palominos.

Con los 2 genes ccr y C se pueden lograr los tres fenotipos:

ccr ccr: Seudo albino.

C ccr:: Palomino.

C C: Alazán cocuizo.

Dos genes (ccr) hacen que el individuo sea de color blanco amarillento pero con los ojos pigmentados y por eso se llama seudo albino (falso albino) es decir, este individuo no es un verdadero albino porque sus ojos no son rosados.

Puesto que el palomino es genéticamente heterocigoto (ccr C) no da descendencia pura. Al cruzar entre sí grandes cantidades de palominos se obtendría la siguiente distribución: 1 seudo albino, 2 palominos y 1 alazán cocuizo.

Cada caballo de este color posee un gen que favorece la aclaración y otro que al contrario favorece el oscurecimiento de la capa. Cuando la dominancia es completa hay 3 genotipos pero solo 2 fenotipos porque los individuos (ccr ccr) y (ccr C) tienen el mismo fenotipo.

Sobredominancia:

En este caso de sobré dominancia el individuo heterocigoto (C ccr) palomino es superior a cualquiera de los homocigotos (ccr ccr) seudo albino y (C C) alazán cocuizo.

Epistasis:

En el cual un par de genes o un par de cromosomas afecta la expresión fenotípica de otro par de genes contenidos en un par diferente de cromosomas. El gen para el negro (B) que es dominante con respecto al gen para el alazán (b) por tanto, los individuos (BB) y (Bb) serían negros y los individuos (bb) serian alazanes, sin embargo, otro par de genes conocido como (W) y (w) también afectan el color del pelaje. El gen (W) es dominante con respecto a su propio alelo (w). Este par de genes interactúa con B y b para afectar el color del pelaje. El gen (W) impide o inhibe la expresión del gen para el negro (B) y del gen para el alazán (b) de manera que los individuos que los posean son albinos o blancos. El gen (w) permite la producción de pigmento cuando está presente en forma de genotipo (ww). Los genotipos y fenotipos siguientes muestran cómo interactúan estos 2 pares de genes para producir diferentes fenotipos:

GenotipoFenotipo
BBWWAlbino (Blanco)letal
BBWwAlbino (Blanco)
BBwwNegro
BbWWAlbino (Blanco)Letal
BbWwAlbino (Blanco)
BbwwNegro
bbWWAlbino (Blanco)Letal
bbWwAlbino (Blanco)
bbwwAlazán

Nota: El gen (W) hace que el individuo no sea un verdadero albino, porque los ojos tienen color, se cree que los albinos (WW) nunca nacen probablemente porque mueren luego de ser concebidos y antes de nacer y son reabsorbidos o abortados. Ese gen (W) tiene alelos cuyas acciones pueden enmascarar o bloquear los efectos de otros genes envueltos en el color del pelaje. Por lo tanto, debido al hecho de que el alelo (W) esté presente en el material hereditario de un caballo, es imposible determinar a través de un examen superficial cuales otros genes posee un animal para el color del pelaje.

Antes de comentar la acción aditiva de los genes aprovecharemos para explicar la presencia de los ojos azules en algunos individuos y sus patrones.

Color de los ojos:

Hay elementos celulares epidérmicos que revisten los órganos de los sentidos. El Iris tiene 2 capas una media de origen conectivo (estroma) y una interna de origen epidérmico, la falta de pigmentación que da origen al pelaje blanco y descolora casi por completo a la piel no afecta a la capa interna del iris que se mantiene pigmentada. Es decir, si esta pigmentado el estroma, el color del ojo depende de esta pigmentación, observándose un ojo, negro, castaño o melado correspondiente al pelaje negro, rojo y amarillo. En presencia del alelo dominante (W), un caballo presenta desde el nacimiento, falta de pigmento en ojos, pelo y piel rosada, los ojos azules y los pelos blancos.

En el seudo albino los ojos son de color cereza con ribetes azules, se observan rojizos debido a la circulación sanguínea por un iris incoloro y se dice que tienen menos visión. Lo más común es encontrar ojos azules en los caballos que posean manchas blancas en la región de que los ojos, en fin des pigmentados como los pintos y appaloosas, no son comunes en el árabe y PSIC porque carecen del alelo (Ccr) que hablamos anteriormente. Es interesante saber que algunos factores pueden tornar el color de los ojos de los caballos más claros, muchas veces azulados. Esa diferencia en la coloración de los ojos puede ser consecuencia desde un golpe hasta infecciones que terminan causando uveítis, ellos quedan más opacos a veces emblanquecidos, perdiendo la transparencia. Esas uveítis pueden ser periódicas o definitivas perjudicando la visión.

Acción no aditiva de los genes.

Leyes de probabilidad:

  1. Aplicación de la ley a la segregación de los genes en los gametos.

Utilizaremos como ejemplo, el negro (B) y el castaño (b) incluidos en un par simple de cromosomas homólogos en las células somáticas, la probabilidad de que un individuo de genotipo (Bb) trasmita el gen (B) a una célula sexual es de 1 en 2, o sea, la mitad. Existe la misma probabilidad que transmita el gen (b) a un gameto. Por otro lado la probabilidad de que un individuo de genotipo (BB) transmita el (B) es de 1, y la probabilidad de que ese mismo individuo transmita el gen (b) a un gameto es 0 (siempre que no haya una mutación). Del mismo modo, la probabilidad de que un individuo de genotipo (bb) transmita un gen (b) a un gameto es de 1 y para el gen (B) es de 0. En resumen las probabilidades varían de 0 a 1.

Ahora aplicaremos esta ley de probabilidades cuando se trate de 2 pares de alelos; agregamos el par constituido por los llamados gen blanco (W) y no blanco (b), recordando que estos 2 conjuntos diferentes de alelos están contenidos en 2 pares distintos de cromosomas homólogos, por esta razón se segregan independientes unos de otros en las células sexuales:

– Individuo de genotipo (BBWW) transmite solo genes (BW) a cada hijo.

– Individuo de genotipo (BbWw) transmite 4 combinaciones de a través de sus gametos y por lo tanto no tiene descendencia pura, lo que sí hace el individuo anterior. Los individuos blancos parecen ser heterocigotos (Ww) y nunca (WW) porque esta es letal.

  1. Aplicación de la ley a la recombinación de genes de los padres en los hijos:

Al aparear 2 caballos negros heterocigotos (Bb), la probabilidad de que se den cada uno de los tres genotipos diferentes (BB), (Bb) y (bb) es:

(BB):

Probabilidad de (B); del padrillo ½, de la yegua ½ y de ambos ¼.

Probabilidad de que la cría de tales progenitores sea negra pura (BB) es de ¼. (Bb).

Probabilidad de (B) del padrillo es de ½.

Probabilidad de (b) de la yegua es de.

Probabilidad de que la cría sea (Bb) es de ¼. *

Probabilidad de (b) del padrillo es de ½.

Probabilidad de (B) de la yegua es de ½.

Probabilidad de que la cría sea (bB) es de ¼. *

* Son genéticamente lo mismo.

Los progenitores heterocigotos (Bb) también pueden tener cría (bb) o de color castaño. En tal caso la cría debe obtener el gen (b) de ambos progenitores. En resumen que la ley de probabilidades nos da la conocida proporción de:

1 Negro (BB) Homocigoto dominante.

2 Negros (Bb) Heterocigotos.

1 Castaño (bb) Homocigoto recesivo.

Se espera que los progenitores negros heterocigotos (Bb) produzcan tres crías negras (1 BB y 2 Bb) frente a una castaña, y como el fenotipo es la expresión del genotipo, la probabilidad de que tengan cría negra es ¾ y cría castaña ¼. Pero cada potrillo es un acontecimiento totalmente independiente, y la anterior explicación estaría lejos de la verdad porque se podría obtener 4 crías castañas del mismo apareamiento.

Como el gen B para el pelaje negro es dominante para el gen b pelaje castaño, un tipo de negro es negro dominante, el potro nace totalmente negro, con piel, ojos y cascos negros, seguirá siendo negro toda su vida y no palidecerá con la luz del sol. El otro tipo de negro es el negro recesivo. El potro es negro cuando nace pero va cambiando a un castaño claro con la luz del sol, pero si no son expuestos al sol son difíciles de distinguir. En resumen los caballos castaños y alazanes deben tener los 2 genes recesivos para evitar ser negros.

Leyes de probabilidad y pruebas de descendencia

Son útiles para determinar si un individuo es homocigoto o heterocigoto. Un ejemplo si queremos lograr una raza de caballos negros (puros), esto implica que todos tienen que ser negros homocigotos (BB) y no podemos olvidar que individuos negros también pueden ser heterocigotos (Bb), entonces para lograr una línea de cría negra pura debemos encontrar a los individuos (Bb) y descartarlos para deshacernos del gen recesivo (b).

Una de las pruebas más practicas para determinar si un individuo es negro puro (BB) o negro heterocigoto (Bb) es aparearlo con individuos castaños (bb):

Semental negro puro con yegua castaña: los únicos genes que puede transmitir el semental son negros dominantes, él es homocigoto dominante y todos los potros serán negros.

Semental negro impuro con yegua castaña: el semental tiene gen negro dominante y gen castaño recesivo, la mitad de los potros serán negros impuros y la otra mitad castaños.

Cuando un individuo negro de genotipo desconocido podría ser (BB) o (Bb) y se aparea con un individuo castaño y se producen 5 crías negras y ninguna castaña podríamos decir que ese individuo es negro puro y la probabilidad de equivocarnos es mínima y más aun si obtuviéramos 10 crías negras y ninguna castaña, pero existe una pequeñísima probabilidad de que sea (Bb). Algunos propietarios de sementales garantizan un potro negro de un cruzamiento semejante. Lo hacen porque sus sementales nunca han producido un potro castaño.

Otra prueba es cruzar el progenitor con varias de sus hijas, esto sirve para que se ponga de manifiesto cualquier gen recesivo del que el padre pueda ser portador pero tiene la desventaja de que la consanguinidad de los descendientes de tales apareamientos pueda disminuir el vigor híbrido de los individuos y también es difícil obtener una determinada cantidad de hijas para examinar a un padre.

Correlación genética entre caracteres

Muchos criadores de caballos creen que el color del pelaje está relacionado con la habilidad para la carrera en el PSIC. Los investigadores indican que más caballos de un color determinado pueden ganar carreras no porque los caballos de este color sean más veloces sino porque más de ellos son inscritos en las carreras y por lo tanto tienen mayor oportunidad de ganar. Incluso hasta Federico Tesio no consiguió diferencias significativas entre el pelaje y los ganadores de clásicos en Inglaterra desde 1.777 hasta 1.938. Con el mismo objetivo Mejías Escobar y Saavedra en Colombia analizaron en 22 exposiciones a 2.300 ejemplares de paso colombiano y encontraron que los castaños representaban el 27.40%, del cual salieron 16 campeones, 25.79% de tordillos del cual salieron 16 campeones, zainos 14.21% de los cuales salieron 14 campeones y de los bayos el 12.47% del cual salieron 3 campeones, el porcentaje de alazanes y negros era de un 8.5% y obteniendo dos campeones alazanes y un negro.

Reglas del color del caballo

Existen dos reglas que son válidas sobre la herencia del color de la capa del caballo una es la regla del castaño, según el cual el cruzamiento de castaño con castaño no producirán nunca descendientes: negros, zainos y tordillos. La regla del tordillo dice que un caballo tordillo debe tener siempre al menos un progenitor tordillo. Ambas reglas han sido ya suficiente mente contrastas como para ser de considerable valor para comprobar la valides de un pedigrí.

Para concluir este interesante punto de la genética de los pelajes veremos como el hombre y la sabia naturaleza ha logrado la formación de razas equinas de un solo color, haciendo uso de los aspectos antes nombrados

– Frisón Occidental: Frisona Occidental (Friesian; Hard-draver). Única y exclusivamente de color negro. El nombre proviene de la provincia Holandesa de Friesland, solo se permite una estrella blanca en la frente. A principios del siglo XX eran castaños o bayos y hay que diferenciarlos del Frisón Oriental de Turingia Alemania. En estos últimos predominan los alazanes, negros, castaños y tordillos.

– Ariége: (Caballo de Mérens). Habita en la vertiente oriental de los Pirineos Franceses. Recibe su nombre del río Ariége. Color negro con reflejos rojizos durante el invierno.

– Cleveland bay: se desarrollo en el sureste de Inglaterra, su color es castaño o castaño oscuro, sin manchas a excepción de una pequeña estrella.

– Frederiksborg: original de Dinamarca. Color alazán muy raramente se observa otros colores.

– Gidran: (Angloárabe Húngara) original de Hungría. Color alazán.

– Pleven: original de Bulgaria. Color alazán.

– Aveliñés: original de Italia (Avelegno, en el valle de Venosta). Alazán cocuizo.

– Suffolk punch: origen Reino Unido. Color alazán (la palabra alazán es escrita sin la primera en los registros de la raza).

– El Haflinger Austriaco: origen Austria. Color alazán cocuizo.

– Terek: (Tersk) original de Stavropol al Norte del Caucaso. Color tordillo.

– Bhutia: origen India. Color tordillo.

– Camarga: origen Francia. Color tordillo.

– Bali: origen Isla de Bali en Indonesia. Color bayo.

 

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En l.838 William Colchester encontró un diente en la ribera del rió Deben en Suffolk, Inglaterra, cuando estaba buscando arcilla para fabricar ladrillos, desde entonces se ha logrado determinar el árbol genealógico de los équidos y su evolución.

Los antepasados del caballo doméstico no presentaban muchas variedades de color, sino que principalmente poseían un matiz denominado color “TIPO SILVESTRE” conocido anteriormente como tipo salvaje, es decir, un color oscuro poco notable, que hacía que los individuos llamaran menos la atención y les resultaba útil para ocultarse de sus enemigos naturales dada su condición de herbívoro, estaríamos hablando del Hyracotherium en Europa y en América el Eohippus (caballo de la aurora, del alba o del amanecer) hace aproximadamente 60 millones de años a.c. en la época del Eoceno, sufriendo profundas modificaciones, hasta la era actual (Pleistoceno) donde aparece el Equus que significa caballo en Latín e incluye al asno y la cebra.

EQUIDOS SALVAJES ACTUALES

Dentro de la escala zoológica al desglosar el GÉNERO: Equus, observamos algunas diferencias y semejanzas en cuanto a pelajes de los cuales haremos un breve comentario.

Existen 6 variedades:

a. Caballos Salvajes de Mongolia (Mongolian Wild Horse). (Equus przewalsky), carga cromosómica 2n:66.

Lugar de Origen: Los confines del Desierto del Gobi, las Montañas Tachin Shara Nuru (Montañas del Caballo Amarillo), considerado un antecesor del caballo moderno, descubierto por el Coronel Ruso Przewalsky en 1.881.

Color según nomenclatura europea:

Isabela y leonado, con extremidades cola y crin de color oscuro, frecuentes rayas (tipo cebra) en las extremidades.

– Pardo Rojizo más claro en el hocico con anillos angostos casi blancos alrededor de los ojos. Tiene una distinta franja oscura en el dorso que continua hasta llegar a las cerdas cortas de la cola.

b. Tarpán (Equus qmelini).

historia11Lugar de origen: Polonia, el último en libertad murió en 1879 y en 1887 muere el último en cautiverio. El Gobierno Polaco recupera algunos caballos con las características análogas al Tarpan siendo estos liberados en los bosques de Popielno y Bialowieska.

Color nomenclatura europea:

– Ratonero o Isabela, todos con la crin y la cola negros, raya de mula y extremidad negra o acebrada.

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– Pardo a veces mas marrón que gris con una salpicadura de pelos casi blancos por todo el pelaje franja oscura en el dorso, mas color alrededor del hocico.

Del Tarpán descienden casi todas las razas de ponis que se distribuyen en la Cuenca del Mediterráneo.

 

Existen algunos caballos salvajes que permanecen en vida silvestre o santuarios del hombre, entre estos tenemos:

  1. Caballos Criollos de los llanos VENEZOLANOS.
  2. Caballos Criollos de los llanos Colombianos.
  3. Los caballos Criollos de la Cordillera Peruana.

10. Los ponies de: Dartmoor, Islandia, Fell, Dale, Connemara, Highland y Shetland en las Islas Británicas.

RAZAS ANTIGUAS

Durante millones de años, el Istmo de Bering, donde ahora se ubica el mar del mismo nombre, propicio que las formas arcaicas de équidos emigraran y desaparecieran de su lugar de origen (Norteamérica hace unos 10.000 años a.c.) al continente Asiático, posteriormente a Europa y África.

Este hábitat tan extenso beneficio al caballo y comenzó a diferenciarse en función del mismo.

La adaptación a las condiciones climáticas locales condujo a la aparición de subespecies netamente diferenciadas, geográficamente localizadas en poblaciones individuales y aisladas, pero cuando se domesticaron es probable que algunos de ellos portaran genes recesivos para determinados colores, que posteriormente con la cantidad de cruces resultarían animales de varios pelajes.

Existían al menos cuatro tipos principales, además de numerosos híbridos:

historia26En los páramos y los paisajes glaciales de las Tundras del Norte (praderas esteparias de las regiones polares), se desarrollo un équido que poseía pelo tupido y grasiento con la cola bien poblada, los zoólogos lo denominan (Equus prezewalskii glacilis) del cual descienden los ponis de las regiones septentrionales los cuales conservan esa característica a pesar de haberse cruzado con otras razas.

Se considera que el EXMOOR, raza de poni, localizado en el Sureste de Inglaterra (Devon, Somerset, Exmoor) sea el único que se conserva prácticamente puro, sin aportación externa, desde la era glacial. Las características de harineado (zonas blanquecinas) constituyen sin duda un símbolo de carácter arcaico.

El Fjord Noruego o Poni de los Fiordos (Westland que significa indígena de Noruega) conserva parte de las características propias de los caballos de la era glacial, como; la inusual raya de mula que recorre su espina dorsal, las singulares manchas en las extremidades y sus colores originales llamados antiguamente Isabela claro y lobero.

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Aparte de este pequeño animal habitaba allí un caballo más grande conocido científicamente como (Equus prezewalskii robustus) es considerado el padre de todas las razas de sangre fría, en estos animales predominan los pelajes oscuros.

En las Regiones Montañosas del Magreb, en el Noroeste Africano se desarrollo una raza que tenía como hábitat natural las montanas desérticas. Estos animales son considerados los antepasados del BEREBER.

historia28Sus jinetes los guerreros del Islam lo introdujeron en la Península Ibérica (invasión de los moros denominados genéricamente árabes por su idioma pero representados por grupos de mahometanos que habitaban la Berbería o costa Sur del Mediterráneo), el caballo Berberisco propio de esta zona fue llevado en gran numero donde se convirtió en uno de los antepasados del caballo ANDALUZ del cual descienden las razas del nuevo mundo y otras razas.

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El termino de MORO (caballo con la región de la cabeza completamente negra o mucho más oscura que el resto de su capa) es la denominación utilizada en el color de los caballos tordos o tordillos en Venezuela y se originó de la impresión que les causo a los españoles ver jinetes berberiscos cubiertos con atuendos oscuros.

 

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Una cuarta especie de caballo pequeño desarrollado en los vastos territorios desérticos del suroeste asiático, dio origen al caballo ÁRABE (el coloso del desierto).

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Origen

Breves historias – mitológicas

Según el Corán: Cuando Alá (Dios) creó al caballo, reunió a los Vientos del Sur y les dijo: “Haré de vosotros una criatura para honor de mis fieles, para humillación de mis enemigos y para ventaja de todos los que me procesan fe”.

Los Vientos del Sur contestaron: “Tú eres el creador, hazlo”. Entonces Alá los juntó en su mano y creó de ellos al caballo. Al caballo le dijo: “Tu nombre será Árabe, que la bondad se ate a tu frente y el botín a tu espalda. He hecho de tu propietario un amigo. Te he proporcionado las mayores ventajas que al resto de los animales de carga. Te he dado la fuerza para volar sin alas, ya sea en el ataque como en la retirada. Quiero sentar sobre tus espaldas a hombres que me alaben”.

Con estas palabras el profeta Mahoma hizo de la cría del caballo pura raza árabe una obligación sagrada para los fieles del Islam.

Un proverbio hindú reza: “China es la tierra de los hombres, India la tierra de los elefantes y Mongolia la tierra de los caballos”. Haciendo alusión de que la domesticación de la especie caballar se hizo en esta última región.
Según la mitología griega, los dioses mayores eligieron a Minerva (diosa de la Tierra) y a Neptuno (dios del Mar) para que uno de ellos le diera el nombre a la capital de Grecia, pero para tal fin, tendrían que realizar una hazaña que beneficiara a los habitantes de la ciudad.

Así Neptuno con ayuda de su tridente hizo brotar de las profundidades del mar un animal que lo llamó caballo como digno representante de la guerra, y Minerva con ayuda de su lanza hizo emerger de la tierra un árbol al que le llamó olivo como símbolo de la paz, acto que le permitió el triunfo siendo ella la que bautizara a la ciudad, que hoy lleva el nombre de Atenas.

De esta manera, como resultado de esta disputa, se originó el caballo.

Y la Biblia por su parte, nos relata que el caballo fue creado por Dios al sexto día de la creación del mundo.

Reflexiones científicas

Algunos historiadores expresan que la aparición del caballo sucedió aproximadamente hace más de 100 mil años, al final del PLIOCENO de la era terciaria y al principio de la era cuaternaria.

Según investigaciones paleontológicas y conforme al árbol genealógico de los équidos, su aparición se remonta a unos 67 millones de años cuando poblaban las planicies del norte del continente americano. Se dice que estos cruzaron desde Alaska a través del estrecho de Bering hasta la Siberia, y a partir de este momento se desarrollaron en Asia y en Europa.

De todas las especies de animales domésticos, del caballo es del que se tiene mayor información; sobre su origen, y sobre todo de su proceso evolutivo, que a lo largo de millones de años influyó en este animal hasta llegar a su forma actual.

Las causas de la súbita desaparición del caballo de tierras americanas se cree que obedece a:

– Enfermedades contagiosas o debido a algún parásito fatal
– Cambios climatológicos severos
– Competencia entre especies
– Imposibilidad de adaptación

Domesticación

El hombre dominó a bovinos, ovinos, caprinos, asnos, camellos y por último al caballo, a pesar de existir desde hace 58 millones de años y hará 500 años que fue devuelto a América por los españoles.

La domesticación dio inicio en Asia Central en Persia anteriormente al año 3000 antes de Cristo.

Egipto a pesar de ser la civilización más avanzada conoció y apreció al caballo en el año 1680 antes de Cristo.

En Grecia en los años 1000 a C. introdujeron el caballo para utilizarlo para halar los carros de arrastre en los famosos juegos olímpicos en honor a Júpiter.

Para esa misma época, en Roma se inventó el primer tipo de freno: el freno de barbada.

En Arabia no utilizaron mucho al caballo sino hasta después del tiempo de Mahoma entre los años 570 a 632 después de Cristo.

Evolución

Las diferentes razas actuales debieron proceder de diferentes tipos de caballos salvajes moldeados por la naturaleza. Estos fueron:

– Caballos de las Estepas (primitivo): Przzhevalski (mongol)
– Caballos del Desierto (sur de Rusia y Asia Central): Tarpán
– Caballos de los Bosques: Kiang
– Caballos salvajes de Asia: caballos livianos
– Caballos salvajes de Europa: caballos de tiro

Con la ayuda de fósiles encontrados en diferentes partes de Europa y América fue posible determinar que el tamaño y la cantidad de dedos en sus patas han sufrido variaciones en el tiempo.

Las osamentas también han permitido clasificar su origen dividiéndose en caballos americanos y caballos europeos.

El caballo americano

La evolución del caballo americano se inició con el Coryphodon el cual tenía 5 dedos en las patas anteriores y posteriores, y una altura de 20 centímetros. A éste le precedió el Phenacodus con 25cm de altura e igual cantidad de dedos en los cuatro miembros locomotores.

Los cambios siguieron con el Eohippus el que medía 30cm de alzada contando con 4 dedos en las extremidades anteriores y 3 dedos en las extremidades posteriores, le precedió el Orohippus con 50cm de altura e igual cantidad de dedos que el tipo anterior.

El Mesohippus del tamaño de un perro Collie y con la misma cantidad de dedos precede al anterior.

El proceso evolutivo del caballo continuó generando algunos cambios, pudiendo señalar los dedos que se redujeron a 3 en las cuatro extremidades; entre estos se mencionan el Miohippus con igual tamaño que su antecesor, el Protohippus parecido al tamaño de una oveja, el Merihippus que en altura se aproximó al ponie y alcanzando ese tamaño el Pliohippus.

Concluyendo este proceso surgió el Equus o caballo actual con un solo dedo y un sobrehueso en las cuatro patas.

El caballo europeo

En la evolución del caballo europeo es característica la presencia de 4 dedos en las patas anteriores y 3 dedos en las posteriores en los tipos Hyracotherium y Paleotherium.

Estos fueron precedidos por los tipos Anchitherium e Hipparion, los cuales contaban con 3 dedos en sus cuatro miembros.

Este proceso de cambios finaliza con la aparición del equus o caballo actual, el cual posee iguales características que el caballo americano.

Es notorio que el proceso evolutivo tanto en el tipo de caballo americano como en el europeo aconteció luego de largos periodos, cuyos cambios han sido posibles conocer gracias al esfuerzo de investigadores, paleontólogos y demás científicos dedicados al estudio de esta especie.

El caballo centroamericano

En 1493, luego de organizarse el segundo viaje de Colón, en la que se formó una escuadra de diecisiete barcos con dirección al Nuevo Mundo, los historiadores de la época estimaron que se transportaron un poco más de una treintena de caballos, los mismos que fueron a la Isla de Santo Domingo.

Fue tan rápido el desarrollo de aquel primer centro ganadero, que muy pronto resultó innecesaria la importación desde España.

En pocos años, la cría caballar se extendió desde allí a la otras Antillas y a las partes más próximas de Centroamérica. Por largo tiempo, las Antillas y Nicaragua fueron los que proveyeron de caballos a casi todas las expediciones de la conquista, aun cuando a veces con manifiesta oposición de los gobernadores, ya fuese por previsión o por celos profesionales, razón por la cual Hernán Cortés tuvo dificultades en reunir los dieciséis caballos que llevó a la conquista de México procedentes de Cuba.

Fernández de Córdoba, que en Nicaragua había fundado con éxito las ciudades de León y Granada, acertó a iniciar allí la cría de yeguarizos. Todos los datos que de aquella época se tienen, en efecto, demuestran que Nicaragua se convirtió en pocos años en un gran centro de producción caballar, hasta el punto de llegar a rivalizar con Santo Domingo y Cuba, a lo que contribuyó no poco que de la parte continental de Castilla del Oro, o sea la actual República de Colombia, donde a todo esto ya se había aclimatado el caballo, llegaban frecuentes remesas de equinos que eran desembarcados en el golfo de Nicuesa y llevados por tierra hasta las mencionadas Granada y León.

En realidad, parece que el único país en que la cría caballar adquirió pronto verdadera importancia, en la América Central, fue Nicaragua, y más exactamente, su vertiente pacífica, cuyas condiciones mesológicas tan idóneas para la ganadería.

Fue de Nicaragua de donde salieron la mayoría de los caballos de la conquista española. Los caballos tuvieron un alto precio por la prohibición de Fernando el Católico, suspendida hasta 1516 cuando subió al trono el Rey Carlos V.
Francisco Pizarro conquistó el Perú llevando de Nicaragua la mayor parte de la caballada. En1531 recibió el apoyo de Diego Almagro, que llevaba una cantidad de caballos, cuyo número no se precisa, pues hay contradicciones en los datos que proporcionan los cronistas de la época, se describen a 34, 80, 84, 36 y 26, aunque se cita también que de Jamaica llegó otra parte, pero prevalece que el mayor número salió de Nicaragua.

Importante para el envío de los caballos al Perú fue la existencia del Puerto de La Posesión, llamado años después Puerto de El Realejo, uno de los primeros puertos que fundaron los españoles, durante tres siglos fue importante ruta comercial con los virreinatos del Perú y Nueva Granada, construyéndose barcos.

En 1522 Gil González de Ávila había tomado posesión, en nombre del Rey de Castilla, de la tierra en el río que llamó Posesión. El puerto estaba en la jurisdicción de la Provincia de Nicaragua, formaba parte de la Ciudad de León.

Para 1529, el licenciado Francisco de Castañeda, Alcalde Mayor de León, informa de la llegada de caballos al Puerto de La Posesión. Para 1531 se usa el nombre de Puerto de El Realejo.

En distintas crónicas referentes al Puerto de La Posesión o de El Realejo, respecto a viajes al Perú, se señala el envío de gente, armas y caballos para Francisco Pizarro. Todo indica que fue Diego de Almagro el primero que llevó a Pizarro 36 caballos desde Nicaragua, en enero de 1531, ese mismo año, cuenta el Padre Gomara “hallándose en Puerto Viejo los conquistadores, vinieron Sebastián de Benalcazar y Juan Fernández con gente y caballos de Nicaragua”. En cuanto a los caballos que llevó Hernando de Soto, se ignora el número.

El valor de los caballos fue tan grande que uno tenía el precio equivalente de cuatro esclavos negros y diez indios.

Clasificación taxonómica
Reino: animal
Rama: vertebrados
Tipo: cordados
Clase: mamíferos
Subclase: placentarios
Orden: ungulados
Suborden: perisodáctilos
Familia: equídeos
Subfamilia: equinae
Género: equus
Subgéneros: asinus cebroides
Especie: equus caballus

Papel del caballo, y contexto de la especie en el mundo

El equino, como animal de tiro juega un rol determinante, ya que se utiliza mediante la tracción animal en la preparación de tierras para la siembra de cultivos y el establecimiento de pastos mejorados para la alimentación animal.

En el acarreo de leña y agua o ya bien como transporte de los campesinos en zonas alejadas y montañosas del país donde el transporte motorizado no tiene cabida por lo difícil del acceso, el equino realiza su función tan necesaria para el desarrollo de la producción en dichos lugares.

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