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Primero explicaré qué significa ser pobre en una sociedad capitalista y consumista. Es cuando tus ingresos no llegan al salario mínimo. Es la cantidad necesaria para sobrevivir. Tener el bienestar cubierto. La fija el estado, de esta forma se asegura que en el país no haya mendigos ni gente pasando hambre. Trabajando 40 horas semanales, nadie puede percibir un sueldo inferior a este. Decir que hay países donde no existe. Este hecho conduce a la esclavitud del trabajador porque no tiene asegurado el mínimo de ingresos para subsistir. Para este artículo lo voy a fijar en 1.000€.

La clase obrera es la que gana entre 1.000 y 2.000€. Esta persona, ya gana para vivir y darse algunos caprichos y aún así le queda dinero a final de mes, por si quiere ahorrar. Después viene la clase social acomodada. Es la persona que gana entre los 2.001 y los 5.000€. Se puede dividir en tres grupos. La clase baja, media y alta. Si ganas entre los 2.001 y los 3.000 € eres de clase baja. Si estás entre los 3.001 y los 4.000 € eres de clase alta y si estás entre los 4.001 y los 5.000 € eres de clase alta. A partir de esta cantidad, ya se puede decir que eres rico.

Personalmente, no me siento cómodo dependiendo de otros para mantener mi bienestar, por eso siempre he ahorrado. Soy precavido y prefiero asegurármelo. La semana pasada cumplí 65 años y mañana me jubilo. A partir de ahora mis ingresos van a verse reducidos. Voy a pasar de cobrar 1.500€ a recibir 800€. De la noche a la mañana bajo de escalón social. Por suerte, tengo mis ahorros, pero mi compañero de trabajo, no. Con lo cual, no puede jubilarse. Ha llegado a un acuerdo con la empresa y seguirá trabajando hasta que no le queden fuerzas o se muera.

El problema de ganar el salario mínimo es que no alcanza para el ocio y sin él, aparecen los trastornos mentales como la depresión y la ansiedad. «Mens sana in corpore sano»  Además, tampoco alcanza para hacer frente a ningún gasto imprevisto. Más ansiedad para el cuerpo.

Gracias a mi actitud, esta pérdida de poder adquisitivo no me supone un gran cambio. Desde que tengo 19 años, he ahorrado el 20% de mis ingresos anuales. Es decir, un 80% para saborear del presente y un 20% para disfrutar el futuro. Mi lema era, si no ahorras durante tu etapa trabajadora, no podrás disfrutar de tu etapa de jubilación. No ha sido fácil porque mucha gente me ha intentado desmotivar. Curiosamente, gente arruinada o endeudada. Siempre he sido consciente de que no hay que depender del 100% del estado, ni de nadie (familia). He luchado por mi libertad financiera y por fin la tengo. A mis 65 años puedo decir que con la pensión del estado me alcanza para el alquiler. Y, con lo que tengo en el banco, me alcanza para la comida, el ocio y hacer frente a cualquier imprevisto. Tengo mi bienestar asegurado.

Empecé a trabajar con 18 años, en una panadería y ganaba el sueldo base, pero es una cantidad que no da para nada. Decidí no quedarme así, me esforcé en mejorar y aprendí el oficio. En menos de un año ya superaba el sueldo mínimo y empecé a ahorrar. Mis padres me enseñaron cómo hacerlo. Ahorrar antes de gastar y a partir de aquí nos adaptamos con lo que nos queda. Porque más ganamos, más gastamos. Una vivienda más cara, un vehículo más caro, ropa más cara, etc. Si en nuestra mente no está la palabra ahorrar, será misión imposible hacerlo. Además, si con 1.500€ se vive justo, con 800€ es imposible. Es un hecho a tener en cuenta y que muchas personas no se paran a pensar.

No puedes ganar durante tu vida laboral el sueldo mínimo o un poco más. En cuanto interiorizas la palabra ahorrar, te vuelves una persona proactiva y decides tomar las riendas de tu vida. No la dejas al azar ni en manos de los demás. Sabes que una gran parte depende de tu esfuerzo y esto te motiva a luchar por tus objetivos. Te das cuenta que el dinero es emocional. Cuando tomamos una decisión relacionada con él, nos dejamos llevar por las emociones. Tenemos miedo o nos ponemos contentos. Hace 15 años ya anunciaban en los medios de comunicación que las pensiones de jubilación peligraban e iban a sufrir recortes.

Mi compañero en vez de ser previsor y ahorrar, pidió un préstamo de 20.000€ para comprarse un coche y otros 5.000 € para cambiar los muebles de su casa. Ambos préstamos los financió a 5 años. A un interés de un 9%. Cualquiera que sepa un poco de números verá que es demasiado pero, cuando no tienes mente de ahorrador, no te fijas en la cantidad de dinero que se pierde con los intereses bancarios. Su mujer es la secretaria de la panadería y tampoco podrá jubilarse. A ella le queda una pensión de 500 €. Luego está mi vecino del tercero. Este también es ahorrador pero lo ha hecho de otra forma. Hace 25 años se metió en una hipoteca y ahora es  propietario de su vivienda. Se jubila el año que viene y también le quedará una pensión de 800 €. Pero al no tener que pagar un alquiler, le alcanzará para vivir sin preocupaciones y disfrutar de su jubilación.

La finalidad de este artículo es que seas consciente de que con la pensión del estado, sólo podrás pagar la comida o la vivienda pero no ambos. Ahorra o adquiere una hipoteca pero no vivas al día y si lo haces, atente a las consecuencias. Cuando te hipotecas, estás invirtiendo y tu mente se convierte en ahorradora. Serás previsor y pondrás cada mes algo de lado, para pagar la comunidad y hacer frente a cualquier gasto imprevisto. Además, si ahorras durante toda tu vida laboral, tendrás la opción de vivir de los intereses bancarios generados o comprar una vivienda al contado y no tener que pagar un alquiler. Otra opción es vender la vivienda y con el dinero que ganes irte de alquiler. Ahorrar sólo tiene ventajas.

Por: Omar El Bachiri
Psicólogo y Escritor
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Llevo dos años sin trabajar. Busco y no encuentro.

También he intentado montar mi propia empresa pero de momento no es factible. No tengo el dinero suficiente para comprar el material, pagar el alquiler y hacer frente a los gastos mensuales. Estoy recibiendo el paro y las ayudas sociales, gracias a esto voy tirando. Por lo menos tengo cubiertas mis necesidades básicas pero moralmente, estoy destrozado. Te voy a contar cómo se hunde una persona cuando está obligada a no trabajar, a no ser productiva para la sociedad. Puedo ser tu padre o tu madre. Tengo 57 años y a los 55 la empresa para la que trabajaba bajó la persiana, dejándonos a mí y a otros 36 compañeros en la calle. Una cosa es no querer trabajar e ingeniárselas para vivir de las ayudas sociales y otra muy diferente es sentirse excluido del sistema. Porque por mucho que quieras trabajar, nadie te contrata. Ya sea porque no hay trabajo o porque te consideran demasiado mayor. Mi historia es una más, no creas que soy un caso aislado. La empresa privada me considera viejo como para contratarme y el estado afirma que soy joven para poder jubilarme. No importa mi oficio. Afecta a todos los sectores, médico, abogado, mecánico, camarero, empleado de comercio, etc.

Los primeros siete meses tenía mucha esperanza en encontrar trabajo. Además, lo veía como una oportunidad para cambiar de vida. Me levantaba optimista y con energía. Desayunaba, entraba en las redes sociales, buscaba en la prensa y en las páginas de ofertas de trabajo. Conseguía unas 8 entrevistas por semana. Pero en todas me decían lo mismo, ya te llamaremos. Así fueron pasando los meses y así también se iba reduciendo la cuenta bancaria. Yo, todavía soy afortunado, tengo ahorros, pero, muchos de mis ex-compañeros vivían al día y en cuanto dejaron de recibir su nómina, empezó el infierno para ellos. Algunos fueron desahuciados de sus viviendas, ya fueran de alquiler o de hipoteca. Imagínate el panorama. Sin empleo y sin vivienda.  En menos de 120 días pasas de ser un ciudadano respetable a ser un desecho de la sociedad. Desde el momento en el que no tienes una dirección de correos no eres nadie. Si un organismo público quiere contactarte y no tiene tu número de teléfono, estás perdido. Dejas de existir para el sistema. Es lo peor que le puede suceder a alguien, perder su vivienda. Desde ese mismo instante pierdes la condición de ser humano. Significa no dormir en un lugar seguro y confortable. Te vas a preguntar todo el día, dónde dormirás hoy.

Esta situación modifica nuestro comportamiento. Nos volvemos pesimistas y no tenemos ilusión por el futuro. Entramos en un bucle del cual es muy difícil salir. Cuando llevas ya nueve meses buscando y ves que no aparece nada, te desesperas. Te cambia el humor, te irritas y tienes malas contestaciones. Esto condiciona que puedas encontrar trabajo. Somos lo que reflejamos y los demás lo perciben. Tus ahorros se van agotando y te vuelves previsor y meticuloso con los gastos. Sólo compras lo necesario. Dejas de quedar con los amigos para no gastar pues no sabes cuándo vas a volver a trabajar. Tampoco quedas con ellos porque no quieres que te inviten siempre. Son tus amigos y entienden tu situación personal pero no lo aceptas. Te avergüenzas de ti mismo, te sientes culpable y prefieres alejarte de tu entorno. Te aíslas, no sales de casa. Pero también está la otra cara de la moneda, donde sucede lo contrario.

Los amigos y familiares que dejan de relacionarse contigo porque no tienes nada que ofrecer. Tengo ex-compañeros que sus propios hijos han dejado de ir a visitarlos porque ya no hacen comidas, ni celebraciones. Esto demuestra que cuando no tienes dinero, no vales para nada. Cuando enfermas ya no vas tan seguido al médico. Esperas hasta el último momento, cuando ya no soportas el malestar. El dentista y el oculista ya mejor ni mencionarlos. Aceptas que tienes peor la vista y que estás perdiendo los dientes. Por suerte, soy de los afortunados que todavía tienen dinero para pagar el alquiler, poco, pero me llega. Una vez he pagado las obligaciones, me queda lo justo para la compra mensual. Esto quiere decir que no me puedo permitir ningún capricho, como ir al cine, comer fuera de casa, comprar ropa que no sea realmente la necesaria, etc. Como verás, es un estilo de vida restrictivo. Vivo al céntimo justo. Compro según el precio, no la calidad. Tengo que recorrer varios centros comerciales antes de comprar. Comparo los precios y me llevo el más económico.

Para no caer en el aislamiento, voy a varias asociaciones. Para relacionarme con más gente. Me obligo a madrugar y mantener unos horarios de comida y sueño. Por las mañanas salgo a buscar trabajo y por las tardes voy a las asociaciones. Hay veces que me pregunto para qué madrugo si no tengo a donde ir, pero luego recuerdo que es por el bien de mi salud mental, para no enloquecer. Tener tiempo libre puede ser peligroso si no sabes gestionarlo. Hay que mantener la mente ocupada. Si no cuidas tus pensamientos, te puedes preguntar si el motivo de no encontrar trabajo eres tú. Que eres un incompetente y no sirves para nada.

Estos pensamientos negativos te pueden llevar a cometer actos estúpidos. Simplemente por la impulsividad del momento. El aislamiento te lleva a la soledad y esta te empuja a la depresión. Una vez entras en ella, es muy difícil salir. Si te descuidas un poco y te dejas llevar, ya no cuidarás tu higiene. Te despreocuparás por completo de tu aspecto físico y entonces, ya no habrá vuelta atrás. Habrás entrado en la penuria. Es muy fácil bajar de escalón social. Pasar de la clase social trabajadora a la pobre es sólo cuestión de tiempo. Tres o cuatro meses sin cobrar la nómina y más de la mitad de la sociedad se volvería pobre.

¿Tú cuánto tiempo aguantarías sin cobrar tu nómina?

 

 

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Nos están bombardeando con los graves problemas de contaminación producidos por los motores diesel y las grandes virtudes del coche eléctrico.

Este articulo es para que cada uno de vosotros simplemente reflexione y conozcas otros datos no contados, no entramos en la industria pesada, petroquímicas, producción de materias primas, análisis de otros medios de transporte etc.

La primera base para un mundo sostenible, somos el individuo con conductas éticas y respetuosas con el medio ambiente y no dejarnos influir por los intereses empresariales y políticos, su único objetivo es el dominio de las masas y el enriquecimiento, sin ninguna ética.

Con estas nuevas políticas, no contaminamos menos, sencillamente trasladamos la contaminación a otro punto.

Los vehículos eléctricos a batería (VEB) fueron unos de los primeros automóviles de la historia. El empresario escocés Robert Anderson inventó el que sería el primer y rudimentario vehículo eléctrico entre 1832 y 1839.

Gracias a las mejoras del diseño de los acumuladores que efectuaron los franceses Gaston Plante (1865) y Camille Faure (1881), empezó a aumentar el número de VEB, sobre todo en Gran Bretaña y Francia. La idea de un futuro automovilístico ya estaba cautivando e inspirando la imaginación de la gente: en Estados Unidos ya se habían publicado más de 30 libros sobre automóviles antes de 1850.

En 1899 tuvo lugar un acontecimiento de gran trascendencia, cuando el famoso piloto Camille Jenatzy estableció un nuevo record de velocidad en tierra en el extrarradio de París en su descapotable eléctrico con forma de bala, La Jamais Contente. Fue el primer coche que batió el record de la milla por minuto al alcanzar los 105 kilómetros por hora.

 

En 1900, el 28% de los vehículos estadounidenses eran eléctricos

La Detroit Electric Car aprovechó el temprano entusiasmo por el coche eléctrico y en 1907 comenzó a producir VEB propulsados por baterías de plomo-ácidorecargables. Tanto Thomas Edison como, curiosamente, Henry Ford invirtieron en la empresa, convencidos en que los VEB tenían un gran futuro. En 1911, Edison también incorporó sus baterías de niquel-hierro a la flota de vehículos en producción. Se decía que los vehículos podían alcanzar los 130 km/h con una única recarga, aunque la velocidad máxima rondaba en torno a los 32 km/h. Sin embargo, es posible que se considerara suficiente para circular  por la ciudad en aquella época.

Pero fue la Primera Guerra Mundial la que firmó la sentencia de muerte definitiva del vehículo eléctrico. El motor de combustión interna fue decisivo para la mecanización de la guerra, donde la velocidad, la durabilidad y la potencia en el campo de batalla eran fundamentales para los nuevos tipos de contienda. El motor de combustión interna y el vehículo de acero ganaron dos guerras: una en suelo europeo y la otra en el potente mercado automovilístico estadounidense. Después de esto, la producción norteamericana de automóviles surgida de una serie de causas relativamente secundarias condujo a la dominación de la propulsión basada en el petróleo.

Esta tendencia comenzó en Estados Unidos, después se extendió al oeste de Europa y más tarde al resto del mundo.

Os dejamos con un vídeo de un coche que no hace ruido:

Evidentemente,  la electricidad sale de alguna parte, Centrales Térmicas a Gas, Carbon, Nucleares, Hidroeléctricas, Eoilicas, Solar.

Casi toda esta producción de Energia, contamina, no estamos restando contaminación, simplemente la estamos trasladando fuera de las grandes ciudades.

Si bien la energía nuclear viene ocupando el primer lugar del mix energético español desde hace muchos años, las energías renovables van ganando posiciones y entre todas las tecnologías ya suman el 40% de la energía eléctrica producida en 2018. De ellas, la energía eólica cubre prácticamente el 20% de las necesidades del país y la energía solar casi un 5%, sumando las contribuciones de las plantas fotovoltaicas y las termosolares.

Claro que 2018 ha sido un año con buena aportación de la producción hidroeléctrica, casi el doble que en 2017, un año de sequía, lo que ha ayudado a que las renovables consoliden su elevada participación en la generación eléctrica del país.

NUCLEAR 21,4%,  EÓLICA 19,8%,  CARBON 14,5%,  HIDRÁULICA 13,7%,  COGENERACION 11,6%,   GAS 10,8%

SOLAR FOTOVOLTAICA 3%,  SOLAR TERMICA 1,7%, OTRAS 1,7%

Porcentaje de energía producida en 2018 con distintas tecnologías (fuente: REE. El sistema eléctrico español. Previsión de cierre 2018)

Pero España da un paso atrás en la lucha contra el cambio climático. Las emisiones de CO2 durante el 2017 pasado alcanzaron las 338,8 millones de toneladas el año pasado, lo que supone un incremento del 4,4% en relación al año anterior y representa la mayor subida en quince años, según los datos preliminares que ha enviado el Ministerio de Transición Ecológica a la Comisión Europea para analizar la evolución de los gases de efecto invernadero en cada país.

El principal responsable del aumento de las emisiones fue el sector eléctrico. Las emisiones de CO2 procedentes de la generación de electricidad se dispararon 18,8% el pasado año, como consecuencia del mayor uso de la quema de carbón y de gas natural que se produjo por el descenso de la producción hidroeléctrica en plena sequía.

La producción hidráulica cayó el pasado año un 47,5% por la sequía que sufría el país, según datos de Red Eléctrica de España (REE). Y el parón hidroeléctrico obligó a que la generación de las centrales de carbón se disparara un 21% y la de los ciclos combinados (centrales de gas natural), un 32%.

ESPAÑA DEPENDE DE LA LLUVIA

“Es un balance negativo y revela que es necesaria una mayor penetración de las fuentes renovables en el mix energético, porque España no puede seguir fiando los buenos o malos resultados de la trayectoria de emisiones a las condiciones climatológicas”, ha subrayado el secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán. “Es preciso definir una hoja de ruta para mantener unos resultados óptimos, aun cuando las condiciones climatológicas sean adversas, y desacoplar cuanto antes el crecimiento económico de las emisiones de gases de efecto invernadero”.

En un año en que la economía española creció a un ritmo del 3,1% e hidrológicamente malo (2017 fue el más cálido y el segundo más seco desde 1965), todos los sectores emisores experimentaron un aumento de las emisiones. Además del subidón del 18,8% registrado en la producción eléctrica, también contribuyeron a este aumento el incremento de las emisiones del sector industrial (+3,2%), del transporte por carretera (+2,5%) o de la agricultura (+2,9%). Los principales descensos de emisiones se registraron en el sector residencial (-2,8%) y en el uso de gases fluorados (-17,2%).

Con estos datos preliminares correspondientes al año pasado, España registra un nivel de emisiones globales un 17,8% por encima del año 1990 y un 23% por debajo de las emisiones que registraban en 2005. El objetivo del nuevo Ministerio para la Transición Ecológica para luchar contra el cambio climático pasa por una reducción de alrededor de un 20% sobre el nivel de 1990 para 2030, que traducido a las cifras de hoy significaría un descenso de algo más de un 45%. El Gobierno trabaja en el proyecto de Ley de Cambio Climático y Transición Energética y pretende someter texto a información pública antes de agosto.

Las emisiones procedentes de los sectores sujetos al régimen de comercio de derechos de emisión de la UE (ETS), un 40% del total, aumentaron un 10,3%, mientras que las emisiones de los sectores difusos (residencial, comercial e institucional; transporte; agrícola y ganadero; gestión de residuos; gases fluorados, e industria no sujeta al comercio de emisiones) lo hicieron un 0,6%. El sector con más peso es el transporte (26%), seguido de la generación de electricidad (21%), las actividades industriales (19%) y la agricultura (10%). Por gases, el CO2 supone el 81% de las emisiones totales de gases de efecto invernadero, seguido del metano (11%).

Un vehículo Electrico, contamina mas que un diesel.

Según un estudio realizado por el profesor de física Christoph Buchal, recogida por la agencia alemana DPA, en cuanto se incluyen en el cálculo el mix energético alemán y las emisiones de CO2 de la fabricación de las baterías, un automóvil eléctrico contamina entre un 11% y un 28% más que uno de gasóil. Ello se debe a que el litio, el cobalto y el manganeso utilizados para las baterías se producen y procesan con un alto consumo de energía.

La fabricación de una batería de un Tesla Model 3 genera de 11 a 15 toneladas de CO2 y supone una vida útil de diez años con un kilometraje anual de 15.000 kilómetros, esto significaría de 73 a 98 gramos de CO2 por kilómetro.

Además, habría que considerar las emisiones de CO2 de la electricidad. Con todo ello, el Tesla emite entre 156 y 181 gramos de CO2 por kilómetro, significativamente más que un modelo comparable de Mercedes-Benz propulsado con diésel, señalaron los científicos.

El hecho de que la política europea clasifique los autos eléctricos como vehículos de emisiones cero es un engaño, criticaron los investigadores.

No se trata del primer estudio que llega a estas conclusiones, el año pasado publicó otro la Agencia Europea de Medio Ambiente que situaba entre un 25% y un tercio más el impacto en términos de emisiones de CO2 de producir un vehículo eléctrico y su batería (BEV, Battery Electric Vehicle) que un coche de combustión interna (ICE), en función del segmento: pequeño, medio, grande o Lujo.

Ahora sumemos la contaminación por la generación de electricidad + la contaminación en la producción de los vehículos.

No se tiene en cuenta la contaminación generada, por aviones, barcos, calderas de edificios etc, o a caso funcionan con caldo de pollo.

Pero hay mas, no todo el mundo puede llevar un coche eléctrico, donde lo enchufamos, tenemos nuestros edificios preparados, que otros costes se nos presentan de forma indirecta, este video nos muestra la cara oculta del coche eléctrico.

Pero a todo esto, hay que sumarle el Peligro de las baterías de litio.

Hace unos meses, un Tesla Model X se vio envuelto en un accidente que tuvo lugar en una mediana de Mountain View. Debido al siniestro el coche comenzó a arder, y según reportan las autoridades sofocar el fuego fue una ardua tarea que sacó a relucir el debate de cómo actuar ante estos casos. Esto es lógico; los coches eléctricos se están empezando a instaurar desde hace relativamente poco. Fue tal el siniestro que 2 autopistas fueron cerradas 6 horas e incluso técnicos de Tesla tuvieron que intervenir.

El combustible de este tipo de coches no es el gasoil: son paquetes de baterías altamente inflamables. En estos casos el fuego puede volverse todavía más virulento por culpa de los materiales que componen estas baterías, y apagar estos fuegos no es ni de lejos igual que con un coche de combustión tradicional.

En el mismo momento en el que una batería se daña, esta puede entrar en lo que se conoce como escape térmico. Las baterías comienzan a sobrecalentarse llegando a alcanzar temperaturas altísimas, superando los varios cientos de grados, y esto consigue que se incendien no solo el resto de las celdas de las otras baterías, sino todos los componentes adicionales del vehículo. Una reacción en cadena que puede desencadenar un gran incendio.

El Model X siniestrado contaba con una batería que consistía en un paquete de 7.000 celdas de iones de litio individuales. Pensad que en un incendio cada una de estas puede incendiarse o incluso desperdigarse, lo que provocó en el caso del accidente que los bomberos tardasen horas en asegurar la zona. Eso sin contar con que las baterías pueden volver a arder con determinadas situaciones incluso 24 horas después.

Aternativas

Una de las alternativas mas viables que se están estudiando es el Coche de Hidrógeno

El compromiso adquirido por la Unión Europea en la lucha contra el cambio climático supone reducir en un 20 % las emisiones de gases de efecto invernadero en el horizonte 2020. Con vistas al año 2030, se está planteando en el paquete de invierno una reducción del 40 %, preparando un camino que debe conducir a una reducción del 80- 95 % en 2050, respecto a 1990, objetivo apuntado en el mapa de ruta de energía y clima de la Unión Europea.

A nivel europeo existen, en el campo de las tecnologías del hidrógeno, potencialidades y objetivos para el año 2030, como alcanzar una flota de 5 millones de vehículos eléctricos de pila de combustible y 13 millones de usuarios privados o el uso de 600 kt de hidrógeno en el sector industrial. Con estas cifras se podría conseguir la reducción de 80mt de CO2 y la creación de 850.000 empleos.

En el contexto nacional, alcanzar los objetivos de reducción de la contaminación supondrá pasar de unas emisiones actuales del orden de 320 Mt de CO2 equivalente a 14-57 Mt de CO2 equivalente en 2050, un objetivo ambicioso que supondría una inversión de 360.000 M€ hasta el año 2050.

Los automóviles de hidrógeno, que basan su funcionamiento en la generación de electricidad a través de una pila de combustible, cuentan con el distintivo “cero emisiones”. Este nivel está compuesto por automóviles que no emiten C02 a la atmósfera y no resultan perniciosos para la contaminación del aire.

Este tipo de vehículos dan respuesta a diversos planes de movilidad que tienen como fin la reducción de la contaminación, como sucede en Madrid. Pero, además de suponer un importante impulso para el medio ambiente, la industria del hidrógeno podría tener beneficiosas repercusiones en el terreno económico, social y medioambiental, según el análisis realizado por la AeH2, Asociación Española del Hidrógeno, y presentado este martes en el encuentro “Hidrógeno: clave en la transición energética”.

De esta manera, se estima que, en 2030, podría alcanzar un volumen de negocio de 1.300 millones euros al año, y la creación de 227.000 puestos de trabajo.

En el terreno medioambiental, su utilización conllevaría el ahorro de 15,12 millones de toneladas de C02 anualmente, gracias a la estimación de 140.000 vehículos que poblarán nuestras carreteras dentro de doce años. Así, se confirma el papel esencial de los vehículos eléctricos de pila de combustible (FCEV, por sus siglas en inglés) en la descarbonización del sector transporte.

En la actualidad, aproximadamente, 200 entidades trabajan para que estas estimaciones se convierten en una realidad con una inversión acumulada de 3.560 millones de euros a 2030”, ha afirmado Javier Brey, presidente de la Asociación Española del Hidrógeno.

Otra alternativa a la contaminación,  es crear ciudades más verdes.

Árbol creado en Alemania que absorbe la contaminación del aire en la ciudad como si fuese un pequeño bosque.

Un bosque condensado en un árbol.

Y no es un árbol cualquiera: es cuadrado, no tiene tronco y sus hojas son de musgo.

El sorprendente valor de los árboles para combatir la contaminación en el aire de las ciudades

Es el llamado CityTree (o árbol de la ciudad), una estructura móvil creada por un grupo de diseñadores alemanes que busca mitigar uno de los problemas ambientales más graves que sufre el planeta: la contaminación del aire.

Según sus creadores, este árbol tiene la capacidad de absorber dióxido de nitrógeno y material particulado del aire como lo harían 275 árboles naturales.

Cada uno de ellos, dicen, absorbe 250 gramos de material particulado por día, y captura 240 toneladas métricas de CO2 al año.

Bajo mantenimiento

Desarrollada en Alemania, esta instalación es en realidad una pared de musgo,una planta acostumbrada a vivir sin tierra y que funciona naturalmente como un filtro del aire.

«El musgo puede acumular todas las partículas contaminantes y transformarlas en nutrientes», le explica a la BBC Liang Wu, cofundador de Green City Solutions, la compañía que desarrolló el árbol.

Hay cientos de especies de musgo. Las especies seleccionadas son las que más contaminantes absorben y las que se adaptan mejor a cada clima y ambiente, según cada ciudad.

Actualmente, estos árboles están en 25 ciudades en todo el mundo (Módena, Oslo, Hong Kong, Glasgow, Bruselas, y en varias ciudades alemanas).

Instalarlos demora unas 6 horas y su mantenimiento es sencillo. La instalación (que puede incluir un banco para sentarse) tiene paneles solares que le dan electricidad y un sistema para recolectar agua de lluvia que permite dosificar el riego.

El árbol tiene incorporados sensores que controlan la humedad del suelo, la temperatura del aire y la calidad del agua.

También tienen un sensor para medir la calidad del aire y evaluar su eficiencia.

Todos estos beneficios tienen un coste.

Plantar y mantener un árbol tradicional cuesta alrededor de US$950 por década. Un CityTree supone un costo de US$28.000.

Muchos entonces se preguntan si no es mejor invertir estos esfuerzos -y dinero- en proyectos que ataquen directamente la fuente de origen de la contaminación y no sus consecuencias.

 

 

Fuentes:

BBC NEWS

ABC

EL INDEPENDIENTE

ECOINTELIGENCIA.COM

EURIBOR.COM

RED ELECTRICA ESPAÑOLA

ONMOTOR

TOPCAVALLS

 

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La muerte es ineludible, nos recuerda que estamos vivos. Es una carrera contracorriente, en contra de la vida. Si sabes que te vas a morir ¿por qué no haces lo que te hace feliz? Si es por el qué dirán, te recuerdo que en la tumba o en la incineradora estarás tú, no los demás. Nadie tiene el derecho a juzgarte. Sólo la ley tiene ese poder. Así que, cualquier conducta que esté dentro de sus límites, es legal. Cambiar de opinión las veces que quieras, ir con chanclas en invierno, pintarte el pelo de cualquier color, pasear bajo la lluvia sin paraguas, etc.

La muerte no entiende de clases sociales, de género sexual ni de edades. Viene y sin pedir permiso se lleva a quien quiere. Puedes ser tú, él, ella, yo o los cuatro. Por mucho dinero que tengamos, no vamos a poder comprar ni un segundo más de vida. Le da absolutamente igual que hayamos nacido ahora mismo como que tengamos cien años. Le pertenecemos. Durante un tiempo nos ha prestado a su hermana, la vida. El problema es que vivimos en una sociedad de consumo devastadora y sin escrúpulos. Nos quiere hacer creer que somos inmortales. Nos vende cremas para rejuvenecer, tintes para enmascarar las canas, cirugía estética e hipotecas a 40 años. Todo esto hace que muchas personas se olviden de que en la escuela estudiaron historia y como bien dice su nombre, significa pasado. Hoy estás, creas o dices algo y desapareces.

Pues todo este conjunto de creencias, hace que se la infravalore. Ella es la encargada de que disfrutes de tu vida. De vez en cuando te enferma para avisarte de que estás procrastinando demasiado tus objetivos. Te está recordando que en cuanto te recuperes, vayas a por ellos. Cuando te duele la cabeza, una muela, una rodilla, etc. Lo único que deseas es recuperarte para seguir con tu rutina pero cuando estás sano ¿por qué no haces lo que te gusta? Entonces es cuando la vida te vuelve a dar otro aviso. Se lleva a algún ser querido tuyo. Vuelves a reaccionar y afirmas que la vida es una porquería, que no es justa y que a partir de ahora, vas a luchas por tus objetivos. Que la vida son dos días y hay que disfrutarla. Pero pasado un tiempo se te olvida y vuelves a la misma rutina.

Las personas mueren para enseñarnos a los que estamos vivos que hay que vivir como lo sentimos. En vez de enfocarte en la parte negativa, que es la ausencia de esa persona que tanto quieres, enfócate en el mensaje que te ha dejado. Actúa y vive como lo deseas. Si eres creyente, genial, tu ser querido estará con tu dios. El único inconveniente es la ausencia que ha dejado. Tu dios te quiere y te está pidiendo que aproveches el tiempo. Para ello te ha dotado de capacidad de elección y emociones. Con estas dos virtudes, se forma tu actitud. Será buena o mala, tú decides qué hacer. Dios no quiere ni tanto lamento ni tanta resignación. Reza como si todo dependiera de él, pero trabaja como si todo dependiera de ti.

Sácate de la cabeza que sólo se mueren los demás. Si no eres creyente, también es genial. Refuerza tus teorías, cualesquiera que sean. Como he mencionado anteriormente, tienes las capacidades necesarias para vivir como quieres. El mensaje es el mismo: – aprovecha el tiempo que te queda -. Mientras estés vivo, todo es posible. Además, cuando nos morimos dejamos de preocuparnos por satisfacer las necesidades fisiológicas. El hambre, el frío y el sueño. Con lo cual no tiene sentido que te pases el día quejándote, te vas a morir igual. ¿No será mejor disfrutar del poco tiempo que tenemos?

Piensa por un momento qué pasaría si te mueres ahora mismo. La respuesta es que no pasaría nada. Siento informarte pero es la verdad. Tus seres queridos llorarán un tiempo, pero acabarán aceptando tu ausencia. El estado ya tiene recursos para esta situación. Te recuerdo que no serás ni el primero ni el último en morir.

Te dejo un texto de mi libro “Feliz y con ahorros” donde una mujer no es consciente de que el tiempo en la vida es limitado. Se titula: el tiempo y el dinero.

Ana, es una mujer de 35 años, es economista y trabaja para una reconocida firma de ventas por internet. Está felizmente casada y con dos hijos. Trabaja todos los días, incluido los fines de semanas. Su objetivo es  conseguir un millón de euros para llevar la vida deseada y así poder pasar más tiempo con los suyos. Cuando su marido, hijos o amigos le proponen  ir al cine o a tomar algo, siempre les contesta que ahora no puede. Ha de conseguir ese millón para poder luego dedicarse a ellos.

Ana, ahora tiene 55 años y ha conseguido su preciado millón de euros, pero sus amigos ya no la llaman para quedar, su marido la ha dejado y sus hijos ya son independientes. Un buen día tocan al timbre de su casa y abre la puerta, en frente tiene a un ser vestido de negro y sonriente.

Hola, le dice. Soy la muerte y vengo a buscarte. Ha llegado tu hora.

Toda sorprendida le responde, no. No puedes llevarme contigo. Ahora tengo el millón  de euros y puedo hacer lo que quiero. Vamos a hacer un trato le dice, te doy diez mil euros si me das dos años más de vida.

No, le contesta la muerte.

Bueno, cien mil euros, le vuelve a proponer Ana.

La muerte sigue sin ceder un segundo.

Pues medio millón por un mes de vida.

Siendo negativa otra vez la respuesta de la muerte.

Desesperada, le propone darle el millón de euros por unos segundos más de vida, para poder despedirse de sus seres queridos, volviendo a responder la muerte que no. Lo siento. Te ha llegado la hora y te vienes conmigo, le contesta.

 Moraleja de la historia: Ni un millón de euros pueden comprar tan siquiera un segundo de tiempo. La vida es lo que pasa mientras la planificamos.

Si no sabes cuánto tiempo vas a estar vivo, actúa y disfruta de los placeres que esta te ofrece. Quizás no sean los que quieres, pero mientras los consigues, disfruta de ellos.

Por: Omar el Bachiri

Psicólogo y Escritor

Libros de Omar el Bachiri

 

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Es una enfermedad que afecta tanto a la persona como a su ambiente social. Familia, amigos y trabajo. No distingue entre géneros sexuales, afecta a ambos. Lo padece el 0.8% de la población mundial y es crónico. No tiene cura. Entrelaza periodos de euforia y de mucha actividad con periodos de tristeza y apatía. Es decir, totalmente opuestos. A los primeros periodos se les llaman manías y a los segundos, depresión. Estos brotes psicóticos suelen darse unas 3, 4 veces al año y duran entre tres y cinco semanas. Anteriormente esta enfermedad se denominaba trastorno maníaco-depresivo. Durante el transcurso de un periodo a otro la persona tiene emociones intermedias. Puede llevar una vida como cualquier otra persona.

Durante la semana o el día, todos vivimos experiencias buenas y no tan buenas, pero la diferencia con estas personas, es que ellas, las experimentan a niveles muy elevados. Se van al extremo, o están eufóricas o deprimidas.

Se diagnostica entre los 20 y los 50 años de edad. Es en esta franja cuando la persona siente que sus conductas no son muy normales. Son muy exageradas y decide acudir a un especialista (médico, psiquiatra, psicólogo). Aunque los signos más característicos ya empiezan a destacar en la adolescencia. No es sencillo de diagnosticar porque el paciente suele omitir información. Sólo explica la parte depresiva y esto presta al error del diagnóstico, con las posibles consecuencias negativas de usar una medicación errónea. Si se le diagnostica depresión, se le medicará con antidepresivos y puede ser muy peligroso porque si durante la etapa de manía ya está eufórica, con los antidepresivos, todavía lo estará más y durante más tiempo. Sin embargo, con la medicación adecuada, estas personas pueden llevar una vida como cualquier otra persona. Pasa totalmente desapercibida. Esta medicación es una maravilla. Desde que se creó, en los años 50, los hospitales psiquiátricos han visto reducida su población.

Es de origen genético. No hay un gen específico, son varios los genes dañados y con su interacción surge la enfermedad. Se basa en un desequilibrio químico en la comunicación neuronal. Afectando los neurotransmisores de la dopamina y la serotonina. Entre otros, son los responsables de los estados anímicos. Cuanta más dopamina haya en el cerebro, más eufóricos estamos y cuanta más serotonina, más calmados. Con esto quiero decir que no se desarrolla por haber tenido una infancia traumática o un estilo de vida estresante. Quiero puntualizar que el abuso de ciertas drogas ilegales, puede incidir en su desarrollo. Porque piratean la comunicación neuronal. Entre ellas destacan el cannabis y las metanfetaminas.

La primera porque activa la segregación de dopamina y la segunda porque además de activar su segregación, también inhibe su  recaptación, con lo cual está más tiempo en el cerebro. Para su tratamiento se fusionan la medicación y la terapia psicológica. Con la medicación se busca estabilizar la comunicación neuronal y con la terapia, se enseña a identificar los episodios maniaco-depresivos. Cuando se está entrando en ellos. Para anticiparse y ponerles freno. Se trabaja más la fase de la manía. Para controlar la euforia, porque es la que detona el proceso. Durante el periodo de manía, la persona se vuelve impulsiva, desarrolla muchas actividades a la vez. Lo quiere decir todo al mismo tiempo. Está llena de energía, se siente capaz de todo. Tiene la autoestima por las nubes. Esto puede llevar a realizar actividades de alto riesgo, sin tomar las precauciones necesarias (sexo sin protección, beber alcohol desmesuradamente, abuso de drogas ilegales, conducir a toda velocidad, etc.) Puede gastarse la nómina del mes en una tarde. Entra en un centro comercial, bingo, casino, etc. Y no sale hasta haberse gastado todo el dinero. Son actos puramente impulsivos.

También puede darse el caso que entre en una sucursal bancaria y pida un préstamo innecesario pero, en ese momento le resulta imprescindible. Está viviendo el aquí y ahora. Se distrae fácilmente, si empieza algún proyecto lo deja al poco tiempo, para dedicarse otro. Puede haber invertido muchas horas o mucho dinero pero de buenas a primeras, después de unos días, decide dejarlo y empezar con el otro. Muchas veces tiene un habla acelerada. No siente la necesidad de dormir y al mismo tiempo, le faltan horas para hacer todo lo que se propone. Mientras dura la manía, refleja mucho optimismo y entusiasmo pero que en estado habitual, es tímida o introvertida. Estamos hablando de unos cambios extremos.

El estado de euforia es tan elevado que la persona empieza a delirar. A ver y oír lo que no hay. En ocasiones puede llegar a desarrollar esquizofrenia. Sin embargo, durante el periodo depresivo, es todo lo contrario. Está apática, ya nada le gusta, ni le llama la atención. No sale de casa, puede pasar días encerrada. Se altera su alimentación, come en exceso o pierde el apetito. Incluso puede llegar a tener ideas suicidas. Un 30% de las personas con este trastorno se intenta suicidar.

Dentro de la enfermedad, según qué estado destaque más, se distinguen dos grupos. El de tipo II y el de tipo I. En el de tipo II predomina la manía y en el de tipo I predomina la depresión. Poder diferenciar estos grupos es importante porque a la hora de tomar la medicación, los pacientes del tipo II son más reacios ya que no reconocen su problema y abandonan el tratamiento médico. Se sienten fuertes y con mucha energía. No entienden por qué tienen que medicarse. Sin embargo, los pacientes del tipo I son conscientes de su estado anímico y quieren  superarlo.

Explicado esto, tengo que mencionar la ciclotímia. También es un trastorno del estado anímico pero, de menor gravedad. La gran diferencia entre ambos es que los brotes psicóticos se dan unas 30 veces al año. Es decir, muy seguidos pero son de menor intensidad. No son tan extremos. En este caso, hablaríamos de hipomanía.

Por: Omar el Bachiri

Psicólogo y Escritor

Libros de Omar el Bachiri

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Si te lo estás pensando es que vives en un país democrático porque si no, no tendrías la opción. Si vivieras en una dictadura, te impondrían al jefe de estado y seguramente serías capaz de pagar por votar, para cambiar el sistema. Además, si eres mujer, quiero que sepas que hace apenas 80 años, no tenías derecho a votar. Con lo cual, más a tu favor para hacerlo porque, muchas mujeres han luchado para conseguir este derecho.

Tu capacidad de elegir entre votar o no, está determinada por tus experiencias pasadas. Seguramente habrás votado en varias ocasiones y no han tenido el efecto deseado. Con lo cual, ahora las generalizas y piensas: – ¿Para qué votar, si las cosas no cambian? Ahora yo te pregunto, – ¿seguro que no han cambiado? – Quizás no todas las que tú querías, pero algunas seguramente que sí.

Hay una cosa que tienes que tener clara y es que los políticos no son máquinas, son seres humanos igual que tú y que yo. Preocúpate un poco en ver cómo viven y verás que tienen los mismos problemas emocionales y económicos que la mayoría de los ciudadanos. También tienen familia, padre, madre, hijos, hermanos, etc.

A esta forma de pensar hay que añadirle el locus de control. Este puede ser interno o externo. Cuando es externo, crees que nada depende de ti. Todo está en el destino, la suerte o en los demás. Sin embargo, cuando es interno, crees que depende de ti. Del esfuerzo y tus capacidades. Esta segunda forma de pensar es la que conduce a la fuerza emocional y a pensar en un futuro mejor. Sabes que todo puede cambiar de un día para otro. Cuando usas la primera opción como forma de pensar, te vas a dejar llevar por las opiniones de los demás. En cuanto oigas a otras personas decir que votar no sirve de nada, te dejarás influenciar por sus ideas. Aquí es donde tienes que usar el pensamiento crítico. ¿Estas personas piensan realmente así o lo están haciendo para manipularte y conseguir que no votes? Así su partido no tendrá votos en contra.

Dejo tres rasgos de una persona con locus interno: 1 – Tiene iniciativa. 2 –  Es propensa a tomar responsabilidades por sus acciones. 3 – Se siente segura ante los retos.

El locus externo es típico en las dictaduras porque por mucho que quieras y hagas, las cosas no dependen de ti. Sino, de factores externos.

Recuerda esta frase: “durante la campaña electoral no hay amigos, solo negocios”

Los seguidores del partido que está gobernando, votarán para que la situación siga igual y los seguidores de los partidos opositores, lo harán para que cambie. Entonces, ¿qué pasa cuando no votas? Opción A: si tu partido es el que gobierna actualmente, puede perder las elecciones y opción B: si tu partido es de la oposición, puede que no las gane. Te habrás dado cuenta que tu voto suma. Puede cambiar el rumbo del país o dejarlo tal cual está. Puedes seguir disfrutando de tus privilegios o perderlos. Así que tú decides si dejarlo al azar o ir a votar.

Luego tenemos las personas que no se sienten identificadas con ningún partido o no les interesa la política. En el primer caso sería recomendable votar por el partido que crean que menos les perjudicará. Sin embargo, en el segundo caso quiero anunciarles que cualquier forma de vida está condicionada por la política. Lo hace a través de los impuestos, la sanidad, el empleo, la cultura, la seguridad, la vivienda y cualquier actividad que hagamos. Con lo cual, si quieres mantener tus derechos, tener más o no perderlos, no te queda más remedio que informarte sobre la política que se ejerce en tu país.

Seguramente tienes muchas excusas para no votar y te aferras a ellas para no hacerlo. Son del estilo: no tengo tiempo, ese día trabajo, hace mal tiempo, estoy enfermo, siempre ganan los mismos, los políticos sólo quieren robarnos, etc.  Pero si aún así no quieres votar, es una decisión respetable pero entonces, tampoco te quejes. Si lo haces, estarás infravalorando la opinión de los demás ciudadanos. Nosotros hacemos el esfuerzo por mantener las cosas tal cual están o de cambiarlas, según nuestros intereses. Sin embargo, tú estás siendo una persona tóxica. Contaminas el ambiente con críticas y chismes. Conseguirás que la gente se aleje de ti, porque una persona que se queja pero no hace nada por cambiar la situación, es una persona que en vez de sumar, resta. Además, es un día especial porque es el único día del año en el que no hay diferencias sociales. Ya seas un mendigo, de clase obrera, media o rica. Seas obeso, musculado, delgado, feo o guapo. Tu voto tiene el mismo valor que el de los demás.

Es un día para disfrutar porque a partir del siguiente, todo puede cambiar. ¿Te das cuenta del poder que tienes? Les puedes cambiar la vida a muchas personas. Puedes hacer que el mendigo tenga un futuro mejor o que el obrero baje de escalón social y sea mendigo. Según las leyes que apruebe el nuevo gobierno. Subir o bajar los impuestos, recortar derechos sociales o ampliarlos, invertir en educación, generar más empleo, reducir la brecha salarial entre hombres y mujeres, etc.

Para acabar, si tan enfadado estás con la clase política, ¿por qué no te afilias a un partido o creas tú mismo uno, para aportar ideas y soluciones? Quizás llegues a ser ministro o jefe de estado.

Con todo lo que has leído, ¿todavía piensas que votar es una pérdida de tiempo? Si no lo haces por ti, hazlo por los demás, pero vota querido ciudadano.

 

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¿Qué es un hijo tirano? Es un hijo que no conoce límites – Cree que se lo merece todo, exige en vez de pedir – Impone sus normas en casa – Falta al respeto a los padres. Cuando se queda sin argumentos para discutir, te dice, “Yo no he pedido nacer, ¿Para qué me has traído al mundo?, Ahora me cuidas”. Está exigiendo derechos, pero no quiere obligaciones.

Estos críos están acostumbrados a ser el centro de atención de sus padres. Han crecido con demasiada sobreprotección y no han desarrollado la resiliencia (son más sensibles a la frustración, no saben enfrentar obstáculos, ni tomar decisiones). Sus padres les solucionan todos los problemas y en consecuencia, no tienen estrategias de defensa.

A los hijos nunca hay que hacerles los deberes (ayudar si, hacer no.) Tienen que entender que si no los hacen, mañana en clase tendrán consecuencias. Así, la próxima vez, los harán. Cuando van al colegio o ha practicar cualquier actividad no cargues con su mochila, que carguen ellos con el material. También es muy importante el aburrimiento. Hay que darles tiempo libre. No llenarles la agenda de actividades extraescolares (que sepan lo que es aburrirse y así trabajarán la mente. Buscarán alternativas. Leer, ver un poco la televisión, jugar. Se volverán, creativos.) Si se rompe la cadena de la bici, se les ayuda a cambiarla. No se les cambia, se les enseña a cambiarla y así con todo. Hay que criar seres independientes, no dependientes.

Se sobreprotege por dos motivos. Por miedo a que les pase algo y por evitarles el sufrimiento que eso conlleva. Pero claro, si yo impido que mi hijo haga algo, estoy impidiendo que aprenda nuevas conductas de enfrentamiento. Que desarrolle su potencial.

Este prototipo de crío es cada vez más común en la sociedad actual. Es fruto de la época en que vivimos. Demasiados derechos y pocas obligaciones. Si alguien le llama la atención a tu hijo, te enfadas y le dices: – “A mi hijo no le digas nada, que tú no eres nadie”– Lamentablemente, estas recriminaciones se hacen delante de él y se le está afirmando que es el emperador de la casa. – “Hijo, haz lo que quieras, que estamos a tu servicio” –

Tener un hijo emperador es más sencillo de conseguir de lo que parece. Se hace sin querer. Nadie quiere un hijo así. Cuando educas a tu hijo, lo haces con la intención de que sea alguien de provecho en la vida pero también, sin querer le vas a transmitir tus miedos. Lo harás con el consentimiento. Con el miedo a perder su amor o tu estatus como padre/madre. Cederás a sus peticiones.

El consentimiento descontrolado conduce al hijo hiperregalado. Le compras objetos innecesarios pensando que así te querrá más. Lo estás condicionando a que crea que felicidad es tener muchos objetos. Regalos para su cumpleaños, fiestas de navidad y más fechas. Sin pedirle nada a cambio. Esta situación se ha acentuado desde el año 2.000. Actualmente, hay muchas parejas separadas. Esto dificulta jugar al poli bueno y al poli malo. Como están separados, ninguno quiere ser el poli malo. Ambos son el poli bueno.

Otro factor añadido es el económico. Muchas veces hay que hacer horas extras o tener pluriempleo para afrontar los gastos mensuales. Entonces los padres se sienten culpables por no dedicar más tiempo al hijo y para compensarlo, creen erróneamente que comprándole un objeto, estará mejor. Los hijos piden sin cesar porque no distinguen entre quiero y necesito y acaban exigiendo porque nunca han tenido un NO como respuesta. Aquí es donde se vuelven tiranos. Conocen tus debilidades y juegan con tus sentimientos. Te manipulan. Saben que lo pasas mal y por eso acabarás cediendo a sus deseos.

Vosotros, los padres/madres tenéis que explicarle la diferencia entre un capricho y una necesidad. Si le compras un juguete, tiene que jugar con él un mínimo de horas a la semana, si no, no es rentable. Que entienda el valor del dinero y del tiempo. Así, aprenderá a distinguir entre me gusta y necesito (esto me gusta, pero no lo necesito, no tengo tiempo para jugar con él). Los padres de hoy están haciendo el rol de los abuelos, que es consentir sin pedir nada a cambio. Lo hacen porque están con ellos unas horas al mes, pero los padres, no. Los padres han de educar y poner límites rígidos y con consecuencias si no se respetan.

Somos lo que reflejamos, no lo que decimos. Si te impongo un castigo, lo cumplo. Igual que si te prometo algo, también lo cumplo. Que vea que somos coherentes. Los psicólogos distinguimos entre 4 estilos de educación: la autoritaria, la indiferente, la democrática y la permisiva. Esta última es la que crea estos adolescentes.

La permisiva es la que usan los abuelos y cualquier persona que no sean los padres. La autoritaria, es la que se usa en el ejército y en la cárcel. Se hace así y punto. No hay nada que discutir y quien no acate las órdenes, se atendrá a las consecuencias. Luego, tenemos la indiferente, que es la que usan los padres irresponsables y despreocupados. Creen que la escuela y el estado son los encargados de educar a sus hijos (si son rebeldes o maleducados, es culpa de la sociedad). Como resultado tenemos jóvenes con baja autoestima y dependientes de la opinión de los demás. Y para acabar, está la democrática, que es la que usan los padres responsables o la gente que te educa (normas, valores y conductas).

– Normas: las obligaciones y los derechos. Tanto los suyos como los nuestros. Colaborar equitativamente en el hogar (ordenar sus juguetes, hacer la cama, limpiar la casa, etc.)

Hay que explicarle al hijo qué son las emociones para que las entienda y les ponga un nombre. Así las podrá trabajar y expresar en su justa medida.

Se le dice: entiendo tu malestar, pero no es motivo para tratarme así. Estás triste, enfadado, es normal pero la conducta de insultarme, pegarme o quererme humillar no es la respuesta, porque lo único que consigues es que te castigue y así no avanzamos ni tú ni yo.

Que entienda que hay otras formas de expresar las emociones. Con la comunicación se llega a la negociación. Entonces se pasa de la autoridad a la democracia. Es decir, cumples con tus obligaciones y obtienes tus derechos.

 

 

 

 

 

 

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A la gente nos gusta sentir miedo cuando nos sentimos seguros.

Los seres humanos compartimos tres miedos. Tememos a lo desconocido, a la muerte y a la soledad impuesta.

El cine de terror se basa en estos tres conceptos. La muerte del protagonista, el lugar donde se desarrolla y el sentimiento de soledad. Estas películas están hechas para excitarnos, son pura adrenalina. Los amantes de estas películas segregan tanta adrenalina como la gente que se tira por un puente, en paracaídas, o subiéndose a una montaña rusa. Además, son una buena terapia para desensibilizar la ansiedad, miedos exagerados o cualquier fobia. Es una terapia de exposición con prevención de respuesta.

El motivo del placer surge de la capacidad de predecir un poco el relato. Hace que empatices con el protagonista y al mismo tiempo, que odies al malo. Te hace trabajar la imaginación, buscando alternativas a su conducta. Te dices – “No, no vayas por ahí o no hagas esto, mejor haz aquello» -.

 – El miedo: puede ser innato o adquirido y se adquiere por condicionamiento clásico o por aprendizaje vicario (viendo la conducta de otros). Asociamos una situación u objeto con malestar. También tenemos el miedo real y el irreal. Su mala gestión conduce a la ansiedad. Se podría resumir como, el miedo al miedo. Tengo miedo a pasarlo mal, me anticipo a lo que pasará y mi organismo se pone a la defensiva.

En una película de terror o suspense, tenemos miedo a lo que le pasará al actor, no a lo que le está pasando, (capacidad de anticipar, me pongo en su piel). Además, es una de las emociones básicas de nuestro repertorio. Junto con el asco, alegría, sorpresa, ira y tristeza. Nos mantiene alerta, se encarga de nuestra supervivencia. Sin miedo, nos volveríamos temerarios y moriríamos a los pocos días de nacer. El miedo provoca respuestas parecidas al estrés: atacas, huyes o te paralizas. Pero hay que decir que todas las emociones son positivas, el miedo también. El problema viene cuando no lo sabemos gestionar o identificar.

– El miedo real: aquí te juegas la vida. Estás en peligro. Es adaptativo.

– El miedo irreal: está fundamentado en el catastrofismo y en la imaginación. Proviene de tus pensamientos y te crean angustia e inseguridad, porque no sabes lo que pasará. Te crea incertidumbre. Es NO adaptativo.

Para entender mejor lo que estoy escribiendo, te lo explicaré desde la biología. Te voy a mencionar el sistema límbico. Se encarga de gestionar las respuestas emocionales y fisiológicas. Es decir, procesa las emociones y regula la conducta. Está relacionado con la supervivencia de uno mismo. Según lo que interpreta, así se comporta. Se le conoce como el cerebro emocional. También es más sensible a los gestos e intenciones que a las palabras bonitas. Nos hace imaginar, interpretar, y sentir las emociones. Distingue entre lo que es agradable y lo que no lo es.

Hay que decir que el cerebro se divide en tres subcerebros: el reptiliano, que es la parte más antígua del cerebro. Luego le sigue este, el emocional y el tercero, que es el racional. También denominado neocortex. Es el que razona las situaciones, procesa las emociones y les da un sentido de peligro o no. El sistema límbico está compuesto por un conjunto de estructuras como la amígdala, el hipocampo, el tálamo, el hipotálamo, y otras más. En este caso sólo tocaremos dos, el hipocampo y la amígdala.

– Hipocampo: se encarga de almacenar la información a largo plazo. Todo lo que vamos aprendiendo se va introduciendo aquí. Su relación con las emociones es esencial ya que recordamos mejor los sucesos que tienen un vínculo emocional fuerte, ya sea bueno o malo. También explica por qué asociamos una música en concreto con una escena o situación. Esto explica por qué antes de los 4 años, apenas tenemos recuerdos. Porque hasta esta edad todavía no está desarrollado del todo. También influye en la memoria asociativa. Esto es, cuando no entiendo algo en una situación concreta, busco en la información que ya poseo, para crear nuevas asociaciones y darle un sentido. Transformo lo desconocido en conocido. Cuando te lesionas esta zona, eres incapaz de generar nuevos recuerdos, pero sin dañar a los que ya tienes (amnesia anterógrada).

– Amígdala: mantiene el equilibrio fisiológico del organismo, regula la temperatura interna del cuerpo, equilibra la presión sanguínea, el ritmo cardíaco y el nivel de azúcar. Es la encargada de gestionar las emociones. En ella se almacenan las emociones básicas que he mencionado anteriormente. Hay un estudio donde se inhabilita la amígdala a unos monos y estos al ver una serpiente, como no sienten miedo, no se alejan y la serpiente les acaba picando. Sin embargo, en otro estudio, a otros monos se les estimula y aunque no haya nada ningún peligro, se comportan como si estuvieran acorralados. Están en señal de alarma. Esto es lo que vendría a ser la ansiedad. El miedo irreal. También, es la encargada de que actuemos por reflejos, sin pensar. Por simple supervivencia. Primero sentimos y luego pensamos, porque toda la información pasa primero por ella y posteriormente accede a la corteza cerebral. (Raciocinio).

– La importancia del sonido: crea el ambiente, le da un sentido a lo que vemos. Experimentamos emociones como el miedo, la rabia, la alegría, etc. Anticipa la aparición de otra escena, ya te imaginas lo que pasará. Luego, también el silencio tiene su parte. Este habla por sí mismo, hace que interpretemos los gestos corporales y faciales de los actores. Esto crea angustia o miedo. Muchas veces por no decir siempre, asociamos una canción o un sonido con una película. El cerebro no distingue entre lo que es real y lo que no lo es. Esto es muy bueno porque se le puede engañar y hacer que manifieste emociones de hambre, tristeza, alegría, etc. Es lo que se viene a ser la capacidad de manipulación. Ves un anuncio de comida o bebida y te entra hambre o sed.

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Definición: sujeto que te perturba emocionalmente, te transmite su malestar con quejas y chismes. Es cruel, despiadado, mentiroso y controlador, eres su marioneta. No le importas lo más mínimo. Siempre quiere ser el centro de atención y se inventará cualquier historia para conseguirlo. Es psicópata y narcisista, está convencido de que sus virtudes son mejores que las tuyas y sus dolencias, son peores. Con esta descripción quiero que entiendas que alguien puede ser tóxico para ti pero, no para mí, y viceversa.

Las personas tóxicas son peligrosas. Se pasan el tiempo criticando a unos y a otros. Si están contigo, critican a los demás y cuando tú no estás, te critican a ti. Todavía peor, cuando están entre ellas y una se va, también la critican. Les gusta hacer el mal. No conocen otro modo de expresar sus emociones.

Viven cómodamente y sin tomar riesgos, no quieren esforzarse. Tampoco tienen ni disciplina, ni determinación. Se conforman con lo que tienen, aunque no les satisfaga. Se quejan todo el tiempo pero no hacen nada por cambiar la situación. Son envidiosas, mentirosas y vagas. Al sentirse inferiores a los demás, han de criticarlos y así rebajarlos, para sentir que están por encima. Hagas lo que hagas, lo van a menospreciar. Van a infravalorar tus logros y exagerar tus fracasos. Te vas a enterar de cosas que todavía no has hecho y con el paso del tiempo, si no te alejas de ellas, te autodestruirás. Tú mismo vas a machacarte.Te sentirás inútil e incapaz de hacer nada bien. Empezarás con el efecto Pigmalión y acabarás con la indefensión aprendida.

– Efecto Pigmalión “profecía autocumplida”: te comportarás según creas que  los demás esperan de ti. Si crees que piensan que eres torpe o inútil, así te comportarás.

– Indefensión aprendida: has aprendido que aunque te defiendas de sus ataques, siempre acaban venciendo y que no tiene sentido invertir ni tiempo, ni esfuerzo. Seguramente, en algún momento intentaste defenderte y no surgió efecto. Has generalizado esa situación y das por hecho que siempre será igual. No tienes en cuenta que las circunstancias cambian.

Estas personas se comparan constantemente con todos, sólo para recalcar que son mejores que ellos. Te intentan desmotivar en todo lo que emprendes. Aunque a veces no lo digan con palabras, su cuerpo no lo puede disimular. Sus gestos y miradas lo están afirmando, son el reflejo de su maldad. Te juzgan diciéndote que son sinceras y que es por tu bien, pero curiosamente, sólo se fijan en tus defectos.

Es difícil alejarse de ellas, están por todas partes. Pueden ser tus padres, familiares, amigos, compañeros de trabajo, etc. Suelen creer que los cuidados que recibieron durante la infancia fueron insuficientes y para compensarlo, buscan incesantemente más atención de los demás en su etapa adulta. Esta la consiguen manipulando a los demás, lo cual les deja un gran vacío interior. Se sienten frustradas y abandonadas y esa sensación les lleva a un comportamiento desesperado e impulsivo. Por eso, haz siempre lo que te plazca y te haga sentir bien. Si te equivocas, al menos habrás disfrutado.

El perfil de este sujeto tiene dos características: es envidioso y vago, en consecuencia tiene baja autoestima. Entonces para superar esa barrera, te hará sentir culpable de sus males. Cuando nacemos todos somos o negativos u optimistas pero con las circunstancias de la vida, hay gente que se vuelve tóxica. – ¿Por qué? – como he dicho antes, es vago y lo quiere todo hecho, como tiene baja autoestima, se siente inferior a los demás y cree que si posee lo que el otro tiene, se sentirá mejor, de ahí la envidia. Esta no te deja disfrutar de lo que tienes, siempre te sabe a poco. Con lo cual, siempre quieres más. Además, va de víctima. Sus dos frases favoritas son:

1- Pobre de mí, – ¿qué voy a hacer? – el mundo es injusto, todo me pasa a mí.

2- Tú ganas bien y yo apenas tengo para pasar el mes.

– En algún momento todos podemos ser tóxicos, ¿cómo saber si eres tóxico?

Cuando le envidias algo a alguien, ¿qué piensas? “Deseo lo que tiene el otro y utilizo esa energía para superarme y conseguirlo pero sin dañarlo a él. Es decir, lo hago por mí, para estar mejor. O por el contrario, le deseo lo peor y lo critico para hundirlo”.

Expongo los tres ámbitos donde más nos suelen perjudicar: el trabajo, la pareja y los amigos.

– Trabajo: chismes, críticas y rencores. Se forman grupos para aíslarte y los cargos son a dedo. Se premia más el amiguismo que la competencia de la persona. Por muy competente que seas o por muchos estudios que tengas, si no eres amigo del superior, no tienes nada que hacer.

– Pareja: te aísla socialmente, te separa de tu entorno y destruye tu autoconfianza. Te vuelve sumiso a sus exigencias. Lo hace de forma consciente y tú cedes inconscientemente. Todo empieza por no discutir, vas cediendo y cuando te das cuenta, te tiene atrapado en la soledad. Dependes de ella para hacer cualquier cosa y tomar cualquier decisión. Tu círculo de amigos y familiares ha desaparecido.

– Amigos: el interesado/a. Sólo te llama para pedirte dinero o cuando está aburrido/a. En cuanto tiene pareja, desaparece. ¿Quién ha dejado dinero a alguien y cuántos lo habéis recuperado?

¿Cómo enfrentarse al sujeto?: primero hay que aceptarlo como es. No vamos a cambiarlo, no mezclemos el deseo con la realidad. No se pasa de ser malo a ser bueno de la noche a la mañana. Nos enfrentaremos de forma pasiva, con la indiferencia hacia sus comentarios (actitud de acero), me resbala lo que me digas. Lo que queremos es que nos deje en paz.

No olvides que el problema es suyo y tampoco sabes cuáles son sus intenciones. Muchas veces querrá sacarte información para luego girarla en tu contra.

1- Le damos la razón, nos compadecemos de él y además, exageramos la situación, somos irónicos, a un tóxico se le contesta con su misma medicina.

Le decimos: si, tienes razón – es verdad – qué mal está el mundo – pobre de ti y exageramos todavía más la situación.

Dejará de contarte sus penas y chismes porque se dirá, “cada vez que hablo con este, salgo peor”.

– Cuando te pida tu opinión, usa las 5 palabras mágicas: ¡ajá!, ya ves, ya te digo, tú verás, ¡sé tú mismo! 

 Estás dando tu opinión pero sin mojarte. Recuerda que no sabes cuál es su intención.

Las órdenes: no hay que decir ni que si, ni que no. Si dices de no, creas un conflicto y si dices que si, te estás creando una obligación.

Se dice: ya voy, ahora mismo, estoy llegando, etc. No te niegues, simplemente hazlo cuando a ti te vaya mejor.

 

Omar el Bachiri Psicólogo y Escritor

 

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