Sistema Respiratorio del Caballo

Sistema Respiratorio del Caballo

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Formado por conductos de ventilación de la cabeza, faringe, laringe, tráquea, bronquios y pulmones. En los bronquios y pulmones, se intercambia oxígeno y dióxido de carbono entre la sangre y el aire. Se localizan en la cavidad toráfica, cuyas paredes se dilatan y contraen permitiendo que los pulmones se expandan aspirando y compriman exhalando el aire fuera de los pulmones.

Se caracteriza por tener senos aéreos de la cabeza y bolsas guturales que son grandes sacos ciegos que se comunican con las trompas de Eustaquio del oído. La laringe debe ser vigilada constantemente ya que en determinado momento puede quedar paralizada en uno de sus lados ocasionando obstrucciones en la entrada de aire. Los bronquios con sus diminutas terminaciones, conocidas como bronquiolos, los cuales comunican los sacos aéreos del pulmón.

La función principal del sistema respiratorio es, la de aporte de oxígeno al organismo y la expulsión de los gases sobrantes de los procesos internos que tienen lugar en el cuerpo del caballo. El correcto funcionamiento de este sistema permitirá al caballo múltiples procesos químicos y metabólicos necesarios para la continuidad de su actividad física.

El oxígeno es fundamental como elemento de aporte a las células, y es la expulsión del CO2  primordial para el buen funcionamiento de los procesos metabólicos, si estos procesos se ven alterados por una u otra razón repercutirá en el buen desarrollo de la actividad física del caballo.

  1. Anatomía básica del aparato respiratorio:

Fosas nasales: Son los orificios de entrada y salida de aire, es el comienzo del aparato respiratorio.

Faringe: Comunica con la tráquea.

Tráquea: conducto que  conecta con los pulmones en un momento dado la tráquea se divide en dos para que pueda penetrar el aire en ambos pulmones, derecho e izquierdo.

Bronquios: Son los conductos que se bifurcan de la tráquea y van a los pulmones.

Pulmones: Son las dos masas esponjosas que están suspendidas de la extremidad de los bronquios y es en el interior de los cuales en donde se van ramificando los bronquios en las últimas ramificaciones.

Bronquiolos: Cada bronquio se subdivide en conductos de diámetro cada vez más pequeño, son los bronquiolos.

Alvéolos pulmonares: Las últimas ramificaciones de los bronquiolos, tienen forma de saco. Es entre los alvéolos pulmonares y los capilares donde se produce el intercambio gaseoso.

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  1. El intercambio gaseoso:

Se produce en los alvéolos pulmonares, en ellos confluyen los capilares. Es aquí donde se produce el intercambio de gases mediante difusión. La velocidad del intercambio y el volumen depende de varios factores como la intensidad del ejercicio y la cantidad de oxígeno que puede transportar la hemoglobina en sangre principalmente. Si estos factores se ven alterados, el rendimiento baja, con lo que el metabolismo aeróbico puede verse incapaz de atender las demandas, teniendo el organismo del caballo que buscar soluciones alternativas.

  1. Parámetros normales.

Se considera un estado de normalidad cuando la frecuencia respiratoria oscila entre 8 y 12 respiraciones por minuto. Recomiendo que cada propietario de caballo, observe y registre periódicamente este dato, de tal forma que variaciones sobre los datos que hemos recogidos los podremos analizar mejor en caso de se vean alterados por alguna causa, como por ejemplo:

. La actividad física. El ejercicio hace que las células necesiten aporte de oxigeno para los procesos metabólicos, a mayor intensidad del ejercicio, mayor frecuencia respiratoria.

. Las enfermedades. En el caso de un caballo enfermo, la mayoría de las patologías llevan asociada un aumento de la frecuencia respiratoria.

. Los estados de excitación. Situaciones de caballos nerviosos, sementales cerca de yeguas, etc. contribuyen a un incremento de la frecuencia respiratoria así como de la frecuencia cardiaca.

  1. Aplicaciones prácticas:

El sistema de coordinación locomotor-respiratorio:

El caballo, al moverse a los diferentes aires, adapta las respiraciones a la forma de moverse en cada aire, esto ocurre porque el caballo optimiza el movimiento de la caja visceral que hace hacia adelante y hacia atrás, para que actúe como una especie de pistón sobre los pulmones, y la caja visceral, al presionar sobre los pulmones, ayuda en la expulsión del aire. Es lo que se llama el “pistón” visceral”. Esto no ocurre en los humanos porque el caballo está en posición horizontal, y no erecta como nos ocurre a los humanos.

Las vísceras del caballo al galopar empujan el aire de los pulmones para expulsarlo. De esta forma al paso, al trote y al galope, el caballo adapta sus respiraciones al movimiento que en ese momento se está produciendo.

Así mientras que al galope el caballo sigue una secuencia 1:1 (un tranco inspira y en otro expira), al paso y al trote puede variar desde 1:2, a 1:3 o incluso 2:3.

¿Y esto en que puede afectar a mi caballo? Pues bien, si el ritmo de inspiración y expiración se ve alterado por un cambio de aire (una transición) que modifica el mecanismo de coordinación locomotor-respiratorio (es decir, cambia el ritmo del pistón visceral), el organismo del caballo, tardará unos cuantos trancos en adaptarse al nuevo ritmo, con lo que durante esos instantes el intercambio gaseoso sea menos eficiente, lo que hará que durante unos momentos se activarán metabolismos energéticos que hasta ese  momento estaban en segundo plano.

Por ello, si dentro de lo posible, conseguimos mantener el mismo ritmo, aunque podamos incrementar o reducir la velocidad, estaremos optimizando los procesos metabólicos de nuestro caballo, y como consiguiente su rendimiento en la prueba que estemos disputando.

-El conocimiento del sistema cardiovascular de nuestro caballo permitirá:

-mejorar su estado físico y como consecuencia el técnico,

-implementar prácticas saludables que mejoren su estado de salud,

-disminuir el riesgo de lesiones,

¿Qué es el corazón?

Es el músculo que bombea la sangre por todo el cuerpo. Los latidos o pulsaciones, serán una referencia constante en el seguimiento del estado físico de nuestros caballos. El corazón está colocado en la parte izquierda del caballo, detrás del codo, en la zona del paso de la cincha.

¿Cuántas pulsaciones por minuto tienen los caballos?

En reposo tienen de media, entre 35 y 40 ppm (pulsaciones por minuto), pudiendo tener menos los caballos con buena preparación física, y más los caballos que presenten alguna patología (enfermedad o lesión). La frecuencia cardiaca máxima puede llegar a alcanzar las 280 ppm.

¿Cómo y dónde se toman las pulsaciones?

 De forma manual se pueden tomar:

1- A unos dos centímetros de la línea horizontal del ojo, llegan unas arterias y venas que están a nivel superficial, y que se pueden notar fácilmente, teniendo cuidado de no confundir las pulsaciones ni perder la cuenta con los movimientos de los párpados del caballo.

2.- En la cara interna del maxilar inferior izquierdo también pasan las arterias y venas faciales, colocando los dedos justo donde comienza su «carrillo», en la cara interna, podemos, con paciencia empezar a notar las pulsaciones.

3.- En la cara lateral externa de la cuartilla, haciendo una ligera presión en la mitad, encontraremos la arteria digital, cuyo pulso nos servirá de referencia para comprobar alteraciones en la corona, el hueso navicular, el tejuelo, o las estructuras del casco.

Ayudados de aparatos:

Tanto el fonendoscopio, como el pulsímetro los colocamos cerca del corazón, en la zona denominada como el paso de la cincha, detrás del codo izquierdo del caballo.

El pulsímetro básico (que muestre sólo las pulsaciones) está disponible en las farmacias veterinarias, en las grandes superficies que se dedican exclusivamente a deporte, en la sección de equitación y en la de forma física (donde están el resto de los pulsímetros para humanos).

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